Michael Jordan y Pitbull señalan una nueva era en el regreso de la NASCAR a Homestead | Opinión
La NASCAR se siente diferente al regresar al Homestead-Miami Speedway este fin de semana para la carrera principal Dixie Vodka 400 el domingo después de la carrera Xfinity Series de pilotos menores del sábado.
Todavía se siente diferente por las razones equivocadas, ya que la amenaza del COVID-19, que entra en su segundo año, sigue limitando las multitudes y el tiempo de los pilotos en la pista.
Sin embargo, ahora también se siente diferente en el buen sentido.
Hay una novedad en juego, una brisa fresca. Esta no es la NASCAR de tu abuelo, ni siquiera la de tu padre, con sus raíces campesinas que se remontan a su nacimiento a finales de la segregada década de 1940. La reciente desvinculación de este deporte de la bandera confederada es un hecho destacado. Lo mismo ocurre con los pilotos blancos que se unieron para hacer ese video contra el racismo el verano pasado mientras las calles se llenaban de protestas.
Vemos cómo un deporte que estuvo atrapado durante mucho tiempo en las costumbres del Sur Profundo se hace nacional, atrae la atención de los millennials y entra en el siglo XXI.
“La NASCAR tiene una tendencia al alza”, como dijo el presidente del circuito de Homestead, Al García.
Debido a la amenaza del COVID-19, Homestead solo podrá utilizar el 18% de su capacidad este fin de semana, es decir, hasta 10,000 aficionados a las carreras.
Pero eso es un avance. Cuando Homestead acogió su anterior carrera de la NASCAR el pasado mes de junio, se convirtió en el primer deporte de las grandes ligas estadounidenses en permitir la entrada de aficionados, y fueron 1,000 invitados, entre los que se encontraban militares y rescatistas locales.
Homestead acogió el fin de semana del campeonato de noviembre de la NASCAR, su carrera final y de coronación, durante 18 años consecutivos, de 2002 a 2019, antes de que el prestigioso final se cambiara a Phoenix. Fue una gran pérdida para el sur de la Florida, pero García encuentra algo positivo en lo que espera que sea un nuevo nicho permanente en el calendario a finales de febrero.
“Salvo que tengamos el campeonato, creo que es el momento perfecto para nosotros”, dijo al Miami Herald esta semana. “No estamos compitiendo con los Miami Hurricanes o los Dolphins. Y la atención puesta en la NASCAR está en su mejor punto tras la [apertura de la temporada] Daytona 500”.
La atención puesta en la NASCAR se ve reforzada por algo más que eso. Da un vistazo a quiénes está subiendo a bordo.
El icono del baloncesto Michael Jordan se unió a principios de este mes al mejor piloto, Denny Hamlin, para formar el equipo 23X1 Racing, y eligió a Bubba Wallace como piloto. Así, Jordan, uno de los nombres más importantes de la historia del deporte estadounidense, se alía con el único piloto afrodescendiente actual en este deporte, el hombre cuya voz dio lugar al hecho de descartar la bandera confederada.
Este mes, en Daytona, Wallace se convirtió en el primer piloto afrodescendiente en liderar una vuelta. Su primera victoria parte aguas es una historia que está a punto de suceder, y Jordan (que se espera que asista a la carrera del domingo) está ahora detrás de todo ello.
“Es un gran fan”, dijo Hamlin sobre Jordan. “Ahora está muy metido en esto”.
El rapero de Miami Pitbull, Mr. 305, Mr. Worldwide, ha prestado su fama internacional al equipo Trackhouse Racing como nuevo copropietario. En su auto está el mexicano Daniel Suárez, el primer piloto latino que compite en una temporada completa.
“Vamos a demostrar al mundo que la NASCAR no es solo un deporte, sino que es una cultura”, dijo Pitbull. “Esto es una revolución”.
Lo que durante décadas fue un club de hombres blancos está empezando a ver pequeños signos de diversidad, fruto de la iniciativa Drive For Diversity del deporte que ayuda a fomentar y desarrollar a los pilotos negros, hispanos y mujeres.
El running back estrella de los New Orleans Saints Alvin Kamara también se ha sumado a la iniciativa. La prohibición de la bandera confederada y el activismo de Wallace el verano pasado captaron su atención. Asistió a su primera carrera el pasado mes de junio en Homestead. Se ha convertido en un evangelizador de este deporte dentro de la NFL.
“Este no es el deporte que le gustaría a alguien parecido a mí. Estoy siendo realista”, dijo Kamara. “Pero siento que ahora soy parte de él”.
Los jóvenes pilotos lo están notando.
“Es irreal”, dijo el joven piloto de segundo año Cole Custer. “Ver a gente nueva entrando es emocionante. Cuanto más incluyentes seamos, mejor”.
La brisa fresca que recorre a la NASCAR también incluye un calendario más variado con la adición de nuevas sedes, nuevos mercados. Incluye una versión de e-Sports.
Además, en 2021, Roush Fenway Racing se ha convertido en el primer equipo con certificación de neutralidad de carbono. ¿¡Qué!? ¿La NASCAR se vuelve verde? Algo está pasando aquí.
La novedad se extiende a los propios pilotos. Una nueva ola está sucediendo.
Las viejas estrellas se han retirado recientemente. Dale Earnhardt Jr., Jeff Gordon, Danica Patrick, Jimmie Johnson, Tony Stewart.
Quedan muchos veteranos populares y conocidos, como Hamlin (que ganó en Homestead en junio pasado), Joey Logano, los hermanos Busch, Kevin Harvick, Ryan Newman y Martin Truex Jr.
Pero en la mezcla llega una nueva ola, encabezada por Chase Elliott, que da un paso adelante para disputar el puesto de El Próximo Más Grandioso. Ganó cinco carreras la temporada pasada y fue segundo en Homestead. Ganó el campeonato de la temporada de la NASCAR Cup, a los 24 años, para terminar el año.
Este año, dos ganadores de primera vez han ganado las dos primeras carreras de la temporada: Michael McDowell en la Daytona 500 y Christopher Bell en el Daytona Road Course. Esto no ocurría en la NASCAR desde 1960.
¿Podría surgir otro ganador de primera vez en Homestead el domingo? ¿Podría ser incluso Bubba Wallace?
La NASCAR se encuentra llena de posibilidades en estos días, un buen lugar para estar.