Dos gigantes buscan derribarse en la UFC, el campeón pesado defiende corona ante amenaza africana
Cuando se enfrentaron por primera vez en el 2018, el campeón sacó su casta. Ahora que Stipe Miocic vuelve a defender su corona de peso completo ante Francis Ngannou muchos se preguntan si el retador habrá avanzado lo suficiente para salir con un resultado distinto.
Miocic y Ngannou protagonizan este sábado en Las Vegas un choque largamente esperado por los aficionados de los Artes Marciales Mixtas por el choque de estilos y personalidades de ambos guerreros: el rey es uno de los más completos que jamás haya pisado el octágono, el aspirante posee la pegada más potente que se recuerde en la UFC.
Las apuestas favorecen al camerunés afincado en Francia, quien es más joven que el coronado y llega con una racha de cuatro victorias obtenidas todas por debajo del minuto. Sus manos son devastadoras y un solo golpe podrïa teminarlo todo -como suele hacerlo- en el mismo primer round.
Pero delante encuentra a un hombre con unos fundamentos de combate excepcionales, un ganador de un torneo Guante de Oro en el boxeo y un excelso luchador de División I en el sistema universitario de este país. No por gusto, Miocic está considerado el mejor de todos los tiempos en la categoría máxima de la UFC, que ya es mérito tremendo.
Aquella primera vez que se vieron frente a frente, Ngannou provocó una tormenta sobre Miocic e intentó arrastrarlo con swines peligrosos, pero pronto chocó con la mejor estrategia del campeón que comenzó a mezclar boxeo y lucha para evitar el impacto de las andanadas y luego llevar al suelo al africano.
Tan superior en el grappling resultó Miocic que lo derribó en seis ocasiones, mientras Ngannou daba muestras de cansancio en ruta a una decisión unánime que cimentaría el puesto del hombre en el trono. ¿Cuánto puede cambiar de aquel momento a este?
Eso es un enigma. Ngannoy se recuperó de aquella derrota -y de otra pésima actuación ante Derrick Lewis- de la mejor manera que sabe hacerlo: derribando a rivales sin perder tiempo. Si ha mejorado la lucha o el boxeo, no habría una respuesta contundente. No lo hemos visto hacer otra cosa que noquear.
Pero Miocic quizá no sea el mismo en reflejos y movimientos. En su única derrota en la trilogía contra Daniel Cormier cayó por nocaut. De modo que no sería una sorpresa que Ngannou pudiera encontrarlo este 27 de marzo. Se entiende, entonces, por que las apuestas van cerradas, casi mano a mano.
Como si fuera poco, el ganador estaría en condiciones de medirse antes de que finalice el 2021 con Jon Jones, el ex campeón ligero pesado que dejó vacante su título en busca de otra corona que elevaría su estatus como uno de los mejores de todos los tiempos.
Más allá de cualquier consideración, esta es una pelea que, incluso, quienes no sigan las MMA deberían observar. El espectáculo de dos gigantes tratando de derribarse suele ser magnífico. Este no va a decepcionar.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de marzo de 2021, 9:19 a. m..