Unos 15,000 boletos vendidos en minutos. Jorge Masvidal se reafirma como mega estrella de la UFC
El poder de atracción de Jorge Masvidal una vez más se pone de manifiesto. A solo minutos de salir a la venta, los 15,000 boletos para el evento UFC 260 en Jacksonville, Florida, se agotaron, dejando en claro la capacidad estelar del Gamebred de Miami.
Varios aficionados contactaron a este reportero para manifestarle su malestar por quedar fuera de la acción, pero la venta de los tickets fue tan fulminante que muchos se quedaron esperando ante la realidad de una arena VyStar Veterans Memoria que el 24 de abril quedará abarrotada.
“Gracias a los fanáticos de la UFC. Vendida en minutos. Una de las ventas más rápida en la historia de la UFC’‘, escribió en sus redes sociales el presidente de la empresa, Dana White. “Record de ganancia en puerta, asistencia de 15 personas. Nos veremos en Jacksonville’‘.
Aunque algunos critican que este evento sea a plena capacidad en momentos en que el coronavirus sigue siendo una amenaza real, lo cierto es que resulta una prueba del imán de Masvidal que ya superó el millón de ventas de Pago Por Ver en el combate contra Nate Díaz en Nueva York y en la primera pelea contra Usman en Abu Dhabi.
Como si fuera poco, a la esperada segunda cita entre Masvidal y Usman en la división welter se suman otras dos peleas de título mundial de alto poder de fuego y expectativas: Valentina Shevchenko vs. Jessica, y Zhang Weili vs. Rose Namajunas.
“He esperado todo un año para decirte esto: estamos de vuelta’’, expresó a principios de mes un White rebosante de alegría en sus redes sociales. “La UFC 261 sera ante una arena completa y tú sabes bien que voy a traer una cartelera increíble con tres peleas de título mundial’’.
Usman, quien viene de retener su título welter ante Gilbert Burns y se reafirmó como uno de los guerreros de elite en la UFC, dedicó la mayor parte de su entrevista tras la pelea en Las Vegas para reiterar su reto a Masvidal, dándole un giro tremendo al panorama en las 170 libras.
“Tenemos a este pillo callejero que se llama a sí mismo Jesús’’, voceó Usman. “Cree que es Jesús. Sabes, hemos tratado de hacer esta pelea, pero él se sigue saliendo. La única razón por la cual él aceptó pelear la otra vez fue porque tenía una excusa en el hecho de haberla tomado con seis días’’.
Cuando se enfrentaron por primera vez en la UFC 251 en julio pasado, Masvidal tuvo cierto éxito en el primer round con su striking, pero luego Usman apeló a su fortaleza en la lucha para presionar al retador contra la jaula y mantenerlo en el suelo sin que pudiera hacer mucho en esa posición.
Habría que recordar varios elementos que Kamaru llama excusas: Masvidal tomó la pelea con solo seis días de anticipación, no tuvo un campamento completo en medio de una larga discusión con la UFC y su presidente Dana White, tuvo que rebajar 21 libras en una semana y viajó a Abu Dhabi sin uno de esos coaches, Mike Brown, contagiado del COVID-19.
Por su parte, Usman habla de factores que afectaron su rendimiento como la fractura de la nariz en uno de los entrenamientos durante una sesión de sparrings con Justin Gaethje -quien perdiera con Khabib Nurmagomedov en octubre-, lo que preocupó al campeón durante la pelea.
“Todavía él sigue hablando de que me rompió la nariz y que tomó la pelea con solo seis días’’, agregó Usman. “Dicen que le den tres semanas y que hará algo. ¿Imagina qué? Esto no ha acabado. Te daré un campamento completo. Garantizo que no firmarás, porque esta vez voy a finalizar tu trasero’’.
Si el primer encuentro vendió 1.3 millones de Pagos Por Ver, esta revancha debe superar cómodamente esa cifra.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de marzo de 2021, 3:11 p. m..