Con un final inesperado, la australiana Barty retiene su corona en el Miami Open
Ashleigh Barty se quedó con todo. La australiana se disparó como la número uno del mundo en el tenis y además retuvo su corona en el Miami Open, luego del retiro de la canadiense Bianca Andreescu cuando el marcador estaba 6-3, 4-0 a favor de la campeona, la tarde del sábado en el Hard Rock Stadium.
En realidad, durante todo el partido Barty impuso las condiciones y gracias a su inteligencia y variedad no solo pudo frenar la enorme potencia de su rival, sino que frustró a la canadiense que jamás encontró la fórmula para descifrar a su adversaria.
Fue como una batalla entre dos pitchers totalmente distintos. Barty tenía cinco lanzamientos diferentes, mientras lo de Andreescu eran solo bolas de más de 100 millas.
Barty puso el pie primero y sacó una ventaja de 3-0 en el set inicial. Andreescu, sin embargo, se recuperó y rompió el servicio de la australiana para acercarse 3-2, pero no continuó el trabajo y le rompieron el servicio.
Con Barty adelante 4-2 y luego de ganar en su servicio el camino se le hizo más cómodo. La canadiense se puso 5-3, pero la australiana selló el set 6-3 con gran calidad.
En el segundo set, también la australiana sacó una ventaja de 3-0.
Se esperaba, sin embargo, una reacción de la canadiense, quien todos sus partidos en esta edición del Miami Open los había ganada en tres sets, salvo el primero.
El cambio definitivo se produjo cuando Andreescu estaba abajo 0-2 en el segundo episodio. Al tratar de llegar a una pelota se torció el tobillo izquierdo y cayó aparatosamente. Al perder ese game pidió atención médica y fue vendada.
Cuando volvió a la cancha no era la misma. Barty la fue dominando totalmente y de pronto Andreescu estalló en llanto. No podía más y se retiró. Un final inesperado por lesión, y la peor manera de perder en la lucha por un título.