Adiós a un pionero del periodismo deportivo en el área de Miami
Ricky Ballester, fundador de Golazo, el primer periódico deportivo en el sur de la Florida, se caracterizaba por su entusiasmo, emprendimiento y coraje. Por eso no llamó la atención la resistencia que opuso cuando en agosto pasado le diagnosticaron una penosa enfermedad. Hace unos días falleció en Fort Lauderdale, a los 63 años de edad.
“El [Ricky] fue muy, pero muy valiente hasta el final”, dijo su hermana Roxana Ballester. “Estoy muy orgullosa de mi hermano y fue muy grande todo lo que hizo para nuestra comunidad”.
Su gran pasión por el deporte impulsó a Ricky a abrirse camino a través de un medio que le permitiera estar involucrado en ese ambiente y que ello fuese su medio de vida.
Así, en septiembre de 1986 fundó Golazo Deportivo y durante 35 años luchó con uñas y dientes para que puntualmente cada semana su publicación estuviese en manos de los aficionados.
Incluso, cuando le diagnosticaron la enfermedad, Ricky se enfocó en la edición online en la que trabajó hasta su último aliento.
En su mejor momento, Golazo Deportivo llegó a tener una circulación de 25,000 copias a la semana y permitió a Ballester asistir no solo a los grandes acontecimientos deportivos más importantes en el área de Miami sino en el mundo entero.
Cubrió cinco Copas del Mundo (Italia 1990, EEUU 1994, Japón-Surcorea 2002, Alemania 2006 y Rusia 2018) y en casa las grandes citas como el Miami Open de tenis, el clásico Barcelona vs. Real Madrid en el Hard Rock Stadium y la presencia de algunas de las mejores selecciones en dicho escenario como Brasil, Argentina, España, Colombia, México, Chile y Perú, entre otras.
Nacido en Lima, Ricky se enroló en la escuela de oficiales de las Fuerzas Aéreas del Perú luego de completar sus estudios escolares. Su padre era coronel en esa institución y todo indicaba que el hijo iba a seguir el mismo camino.
Pronto, Ricky se dio cuenta que la vida militar no era lo suyo y en 1982 emigró a Estados Unidos.
“Me instalé en el sur de la Florida e hice de todo”, recordó Ricky en una entrevista con el Nuevo Herald en agosto del 2020. “En mis tiempos libres no me perdía ninguna actividad deportiva y pensé que sería buena idea probar suerte en un medio periodístico local”.
En esa época funcionaba la Radio Latina en Broward, Ricky tocó la puerta y le dijeron que presentara una entrevista grabada a ver si respondía al reto.
De inmediato Ricky consideró que el mundialista peruano Teófilo “Nene” Cubillas era su mejor opción.
“El Nene había sido ídolo de los Strikers de Fort Lauderdale, residía en el área y me dio la entrevista”, contó Ricky en esa misma charla con ENH. “Presenté la grabación y el director de la radio, Tony Miranda, apenas escuchó la voz de Cubillas me dijo: ‘Empiezas mañana’”.
Un año después la estación entró en crisis económica y Ricky convenció al vendedor de publicidad de la emisora para asociarse en un periódico deportivo. Y así nació Golazo.
“Lo más interesante era que yo jamás había trabajo en un periódico”, remarcaba Ricky. “Tal era mi entusiasmo por lo que ocurría y vivía que fui aprendiendo sobre la marcha”.
El desafío, sin embargo, no era solo hacer el periódico físicamente sino aprender a navegar en las aguas tempestuosas de una comunidad tan diversa como la del sur de la Florida.
En el deporte, sobre todo en el fútbol, las rivalidades son irreconciliables entre argentinos y brasileños, peruanos y chilenos, colombianos y venezolanos, hondureños y salvadoreños.
“El único secreto ha sido ser responsables, trabajadores y veraces”, explicaba Ballester. “Somos serios, puntuales y pensamos en la comunidad, por eso damos un poquito a cada uno”.
Gracias a esa habilidad, Telemundo lo contrató en 1993 para trabajar en el programa De Gol a Gol junto con Jorge Ramos, ahora unas de las figuras estelares de ESPN Deportes.
Ricky fue escalando peldaños y en 1996 Telemundo lo promovió para dirigir deportes en su filial de Chicago.
Regresó a Miami el 2000 pues su hija Karina, nacida en Chicago, tenía problemas bronquiales en la Ciudad de los Vientos. Por eso, cuando un canal canadiense dedicado 24 horas al fútbol le tentó para el proyecto de abrir una estación en Miami, Ricky no dudó ni un minuto en aceptar la oferta.
La aventura del canal canadiense en Miami duró pocos meses y Ricky retomó las riendas de Golazo, que había dejado en manos de su hermano Raúl.
Desde entonces mantuvo un periódico vibrante, que se ocupaba de la actividad local e internacional y que fue creciendo de igual manera como el área de Miami en el terreno deportivo con equipos en las cinco ligas profesionales más importantes en Estados Unidos.
Ricky deja a sus hijos Ricky Jr. y Karina y a seis hermanos.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de mayo de 2021, 11:43 p. m..