Muchos me comparan con Yoel Romero, mi meta es sacar a mi familia de la esclavitud en Cuba
La motivación de Ángel Álvarez es de las más fuertes en el mundo. El cubano, que aún da sus primeros pasos en las artes marciales mixtas, quiere que su familia, que su hijo aún en la isla, vivan en libertad y para eso hará cualquier sacrificio dentro y fuera de la jaula de combate.
En la división pluma, Álvarez va este viernes a su tercera pelea profesional en el circuito Titan FC que es uno de los mejores semilleros de talento joven para la UFC, una meta que el antillano tiene bien firme, porque le permitiría cumplir sus sueños de reunificación familiar en los Estados Unidos.
Dentro de una comunidad y una ciudad que vive en espera del próximo Yoel Romero, Álvarez se ve con condiciones para tener una exitosa carrera como peleador profesional. Carisma y talento no le faltan a este chico que entrena en el gimnasio Goat Shed de Miami. Dicen que le comparan con el Soldado de Dios, si esto es cierto.
¿Cómo sería una biografía tuya en minutos?
“Salí de Cuba en el 2019. Siempre me propuse pelear aquí en los Estados Unidos y ser una persona reconocida a nivel mundial y poder ayudar a mi familia. Sacarla de la esclavitud en la que está viviendo allá en Cuba. Lo voy a lograr y la voy a sacar. Quiero hacerme campeón en este deporte que me gusta. Lo fundamental es sacar a mi hijo de Cuba. No quiero que esté en esa dictadura’’.
¿De qué manera entras a los deportes de combate?
“Cuando tenía siete años, estaba con mis abuelos y me vio un profesor de judo. El habló con mi familia y se dedicó a llevarme y traerme de la escuela al entrenamiento. Se llama Israel John Barrero y gracias a él tengo a esta forma física, pero también a otros profesores como Armando Molina’’.
¿Y qué pasó cuando llegas a Estados Unidos?
“Siempre me gustaron las artes marciales mixtas y entonces cambié de deporte. En Cuba sabía de la UFC, pero no de Bellator. En Cuba era muy difícil para saber de otros eventos, porque no había internet en ese tiempo o es muy limitado, muy caro. Sabes cómo es el socialismo. En Cuba quería practicar MMA, pero era ilegal’’.
¿Cuál fue tu entrada en las MMA aquí?
“Yo venía con la mentalidad de hacerlo y empecé a buscar gimnasios. Fui al gimnasio donde entrenaba Yoel Romero, pero me quedaba lejos, no tenía carro, nada y era un poco difícil, hasta que encontré al gimnasio GOAT Shed, al cual represento ahora’’.
¿Cómo fue tu primera pelea?
“Cuando subí, el primer golpe me lo dan en la cabeza y en segundos me dije a mí mismo, espérate que esto no es judo, déjame dar de vuelta, y la terminé en 40 segundos. Después me hice campeón amateur y en el profesional ya me sentía a gusto. Y me dije, Dios, ya empecé a lograr mis objetivos’’.
Ir del judo a las otras disciplinas, ¿fue difícil?
“Lo más complicado fue incorporar el boxeo, por eso me puse de lleno y la semana que menos entreno boxeo son tres días con el profesor Pedro Roque. Para lograr tus metas tienes que hacer más de lo normal. A todas las peleas voy con la mentalidad de ganar, enfocado, firme y fuerte. Eso no cambia’’.
Aquí estamos esperando el próximo Yoel Romero.
“No es que yo me esté creyendo ni nada, pero muchos me comparan con él por la forma de pelear. No me gusta hablar mucho, pero las acciones lo dicen todo y la gente lo puede ver. Invito a todos a que vayan al evento el 17 de septiembre y podrán decir, es el siguiente’’.
Si cierras los ojos y sueñas, ¿dónde te ves en cinco años?
“Mi meta es ser campeón de la UFC y cinco años me parecen mucho. Digo que en tres años, máximo, Dios me va a dar la oportunidad, porque todos los días me sacrifico por esto’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de septiembre de 2021, 9:37 a. m..