Otros Deportes

Tuvo el honor de ser la primera mujer cubana en Juegos Olímpicos. ¿Quién fue esta legendaria atleta?

Bertha Diaz durante una entrevista para el Nuevo Herald en febrero de 2010.
Bertha Diaz durante una entrevista para el Nuevo Herald en febrero de 2010. El Nuevo Herald

Desde las épocas de Rafael Fortún, Silvio Leonard y Alejandro Casañas, hasta llegar a las de Javier Sotomayor, Osleidys Menéndez y Dayron Robles, Cuba ha sido cuna de grandes luminarias del atletismo. Pero la historia de este deporte en la isla no se puede escribir sin mencionar a una sensacional velocista habanera.

Bertha Díaz, conocida como la “Gacela de Cuba’’, fue campeona en Juegos Panamericanos, Juegos Centroamericanos y la primera cubana en participar en Juegos Olímpicos. Por ser una leyenda del deporte cubano, nuestro deber es recordar su historia y ubicar su nombre en el lugar que merece.

Su nombre completo fue Julia Bertha Díaz Hernández. Nació el primero de octubre de 1936 en el barrio de Lawton, en La Habana.

El camino hacia la grandeza en el atletismo lo inició a través de la práctica del béisbol de mujeres, asombrando por su rapidez en las bases. Escuchando los consejos de varios expertos, pasó a entrenar en pruebas de velocidad.

Su primer evento internacional fue en 1955, en los II Juegos Panamericanos de México, donde Cuba alcanzó 13 medallas y Bertha logró la única de oro al establecer un récord mundial de 7.5 segundos en 60 metros para superar a las velocistas estadounidenses Isabella Daniels y Mabel Landry. También sumó una presea de plata en 80 metros con vallas con registro de 11.8.

En ese mismo año (1955) logró un tiempo de 11.5 segundos en 80 con vallas, que fue el mejor tiempo alcanzado por una mujer, mejorándolo en 1956 con 11.2 y bajándolo de los 11 segundos en 1963 cuando detuvo los cronómetros en 10.7.

En 1956, Bertha acaparó los cintillos de los diarios de la época que circulaban en la mañana y en la tarde en la capital cubana, al ser seleccionada para asistir a los Juegos Olímpicos de Melbourne, Australia, siendo la primera mujer en competir en dicho torneo.

Bertha actuó en 80 con vallas donde terminó con registro de 11.42, pero sin lograr medalla. Cuatro años más tarde, repitió en las Olimpiadas de Roma, Italia, en los mismos juegos donde Enrique Figuerola obtuvo medalla de plata en 100 metros perdiendo con el norteamericano Bob Hayes.

En Roma, volvió a marcar 11.42 sin poder lograr su sueño de medalla olímpica. Aquí, conoció en persona al legendario boxeador norteamericano, Cassius Clay (Muhammad Ali); y a la sensacional velocista Wilma Rudolph, conocida como “El Tornado y la Gacela Negra’’.

En entrevista concedida para este diario en 2011, la habanera nos habló sobre su experiencia en Juegos Olímpicos.

“Fue algo extraordinario participar en el más grande evento deportivo. Realicé mi mayor esfuerzo, y aunque era una de las favoritas para ganar la medalla de oro no pude lograrlo. No siempre se puede triunfar, pero fue una experiencia única competir en dos Juegos Olímpicos junto a los mejores atletas del mundo y ser la primera cubana en hacerlo’’.

Cuba asistió a los terceros Juegos Panamericanos de Chicago, Estados Unidos, en 1959. Y la brillante atleta repitió el triunfo en estos eventos, en esta ocasión en 80 metros con vallas marcando 11.2 segundos para superar a la brasileña Perla Dos Santos y a la canadiense Marlan Monroe.

Los 11.2 segundos que marcó en Chicago sigue como récord en los libros de la historia de los Juegos Panamericanos, pues en 1963 (en Brasil) donde la antillana no participó, ninguna atleta pudo mejorarlo; y a partir de 1967 en Winnipeg, Canadá, esta disciplina pasó de los 80 a los 100 con vallas.

En los únicos Juegos Centroamericanos y del Caribe donde compitió fue en Kingston, Jamaica, en 1962, sumando dos medallas de oro en 80 con vallas y salto largo.

En 1963, detuvo los cronómetros en 10.7 segundos en 80 con vallas para igualar la marca mundial que estaba en poder de la polaca Teresa Ciepa y la alemana Gisela Birkemayer, evento realizado en el Parque Martí de la capital cubana.

Por razones ajenas al deporte, no asistió a los Panamericanos de Sao Paulo, Brasil (1963). Luego viajó a los Centroamericanos de San Juan, Puerto Rico (1966), donde la delegación antillana viajó en el barco Cerro Pelado y según sus palabras las propias autoridades cubanas no le permitieron desembarcar por temor a que desertara.

A la vez de ser la mejor atleta cubana de su época, también conquistó tres veces el Campeonato Nacional de Atletismo de Estados Unidos en 80 metros con vallas en 1955, 1956 y 1958, derrotando a las mejores corredoras norteamericanas.

A mediados de la década del sesenta, se radicó en Estados Unidos y en Miami trabajó como profesora de Educación Física. Fue honrada en el 2003 en esta misma ciudad durante el primer evento de entrega de premios a deportistas cubanos.

Bertha murió el 20 de noviembre de 2019, en el Hospital Baptist de Miami. Cumpliendo con su voluntad, sus restos fueron cremados y sus cenizas esparcidas en las aguas de Cayo Hueso (Key West) en el punto más cercano a Cuba.

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA