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Joven venezolano de Miami se abre camino a toda velocidad

Diego Borrelli compite en Europa en las ocho carreras de la temporada de F-4 y al mismo tiempo sigue sus estudios de junior high school en La Inmaculada Concepción La Salle, en Coconut Grove.
Diego Borrelli compite en Europa en las ocho carreras de la temporada de F-4 y al mismo tiempo sigue sus estudios de junior high school en La Inmaculada Concepción La Salle, en Coconut Grove. diegoborrelli.com

Con solo 16 años de edad, el venezolano Diego Borrelli tiene carnet de conducir, maneja a más de 200 kilómetros por hora y la policía no le pone tickets.

Esa licencia para pisar a fondo el acelerador se debe a que es un precoz piloto de la Fórmula 4 Británica. Hace un par de semanas, en Inglaterra, terminó su primer examen en el automovilismo profesional.

“Me siento satisfecho por el trabajo realizado durante toda esta temporada. Terminar el campeonato como se había previsto ha sido un gran logro”, dijo Diego, quien reside con su familia en Miami. “Esto no hubiese sido posible sin el apoyo de todo mi equipo y de mis patrocinadores. Hay mucho que trabajar para el 2015 pero sin duda este 2014 ha sido un año de mucho aprendizaje”.

Su vida transcurre a toda velocidad. En el 2014 empezó a correr en la Fórmula 4 y en agosto pasado se mudó desde Caracas a Miami con toda su familia no solo para salir de la tensa situación que vive Venezuela sino para ir perfilando su futuro como piloto profesional.

Tuvo que viajar de manera seguida a Europa para competir en las ocho carreras de la temporada de F-4 y al mismo tiempo seguir sus estudios de junior high school en La Inmaculada Concepción La Salle, en Coconut Grove.

“Quedé ubicado en el puesto 16 entre 27 competidores en el campeonato de F-4”, afirmó el joven piloto. “Después de esta primera experiencia ahora me enfoco en planear mis actividades para el próximo año. Estoy abierto a cualquier opción, ya sea correr en Estados Unidos o en Europa. Lo ideal sería entrar a la Fórmula 3, que es el camino que me puede llevar a la Fórmula 1, mi gran meta”.

Diego confiesa que más de la mitad de su vida la ha dedicado a la velocidad.

“Todo empezó cuando tenía cinco años de edad y mi padre me regaló una moto”, recordó Diego. “Fuimos a una zona en Caracas, llamada Limonera, donde hay una pista para motos y otra para karting. Como un amor a primera vista me atrapó el karting y le dije a mi papá si podía cambiarme la moto por uno de los karts y ahí empezó todo”.

El impacto de Diego en el karting fue inmediato. En el 2004 ganó el Campeonato Nacional de Karting de Venezuela y el título regional en Miami. Durante su exitosa trayectoria en el kartismo se coronó seis veces campeón nacional en las categorías 60cc y 125cc y dos veces latinoamericano.

“Mi papá siempre me apoyó y estaba conmigo en todas las carreras”, comentó Diego. “Fue así como empezó a tomar forma la idea de convertirme en un piloto profesional”.

Diego comenta que en La Salle le prestan todas las facilidades para que pueda correr tras su sueño y al mismo tiempo seguir sus estudios escolares.

“Gracias a la ayuda que recibo en el colegio puedo estudiar y correr”, dijo. “Cuando estoy de viaje me ponga al día en mis tareas mediante el internet, en el colegio saben las fechas cuando tengo carreras y de esta manera no me atraso en las clases”.

La consejera académica y personal de La Salle, Marcela Aguilar, confiesa que Diego es un joven aplicado.

“Es un ejemplo para sus compañeros”, aseguró Aguilar. “Siempre es muy responsable para estar al día en sus tareas y no retrasarse en el curso”.

-¿Pero no resulta muy peligroso permitir a un adolescente conducir un coche a más de 200 kilómetros por hora?

“Siempre en la vida hay riesgos”, respondió Aguilar. “Pero a Diego le gusta la velocidad, lo motiva y hace las cosas con mucha responsabilidad”.

Diego luce una madurez y una claridad de objetivos difícil de hallar en un joven de 16 años. Su aplomo es como de un adulto y tiene la serenidad para mantener el control pese a competir a grandes velocidades. Esos atributos fueron, precisamente, los que llevaron al dueño del equipo Sean Walkinshaw Racing a invitarlo a correr en su escudería, luego de la magnífica impresión que dejara el venezolano en la pruebas en Valencia, España.

“Es una fantástica noticia haber llegado un acuerdo con Diego”, dijo Walkinshaw cuando aseguró los servicios del joven piloto para la temporada del 2014. “El está considerado en un alto nivel y es un piloto muy decidido”.

Si en las pistas de carrera tiene la audacia para desafiar curvas y adversarios; fuera de ellas, sin embargo, se confiesa prudente.

“Cuando manejo en las calles, nunca me paso del límite”, asegura.

Solo sus sueños no tienen límites y trabaja a fondo para alcanzarlos.

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