Estrella cubanoamericana del judo mundial asegura la plaza olímpica en La Habana
Angelica Delgado vive prácticamente en un avión, pero de todos los lugares que ha visitado tuvo que ser La Habana donde asegurara el boleto olímpico como parte del equipo de Judo de Estados Unidos a Río de Janeiro 2016.
Una de las deportistas más destacadas del planeta en su disciplina, la muchacha de Miami tuvo que contener la emoción, cuando un tercer lugar en el Panamericano efectuado hace un par de semanas en la capital cubana le aseguró el puesto a la cita estival.
"Esa fue la culminación de muchos años de sacrificios, de entrenamientos constantes, de privaciones'', expresó Delgado, hija de padres cubanos. "Ha sido un camino muy largo, muy largo, que no termina, porque ahora viene lo más grande en Brasil''.
La clasificación tiene un sabor especial extra para Delgado, pues se quedó a nada de competir en los Juegos de Londres 2012 y solo asistió a Inglaterra como parte del equipo de entrenamiento.
En la gran urbe del Reino Unido, Angelica -de 25 años de edad- aspiró el aroma del evento múltiple más importante del planeta y se prometió a sí misma que en los próximos cuatro años no iba a descansar hasta conquistar el boleto a la siguiente cita estival.
"Fue una experiencia agridulce, porque estaba muy cerca de todo, pero lejos de la competencia'', recordó Delgado, cuyo padre fue un destacado judoka en Cuba. "Eso me dio más fuerza para seguir adelante y redoblar los entrenamientos. Ahora veo el impacto que Londres tuvo en este impulso hacia Río''.
Se dice fácil, pero en el camino han quedado muchos años de intenso trabajo y dedicación, pues como ella misma recuerda no era una de esas niñas que son vistas como atletas naturales, y siempre sostenía una larga batalla interna para bajar de peso y formar los músculos de su cuerpo.
Como si fuera poco, Delgado vive de avión en avión, de torneo en torneo, compitiendo en una ciudad y despertando en otra. Su pasaporte es un muestrario de cuños de las aduanas del mundo y en lo que va del 2015 ha recorrido buena parte de Sudamérica y Europa, para no mencionar Marruecos.
Cuando está en Miami, maneja 52 millas diarias al centro de alto rendimiento de la Federación Nacional de Judo en Coral Springs o se prepara físicamente en el Laboratorio Deportivo Elite Athletes Performance.
"La gente piensa que la vida de un deportista olímpico en un país desarrollado es suave y no es así”, explica Delgado. “Hay que estar en lo alto para recibir patrocinios, premios en metálico. Hay historias de atletas de este país que para llegar a una olimpiada se han endeudado, pero es que ese sueño de ganar una medalla es muy fuerte”.
En medio de los intensos entrenamientos, Angélica encuentra espacio para llevar una vida llena de responsabilidades y cuando puede adelanta sus estudios de Administración de Hospitales y Psicología en FIU.
Por encima de todo eso, cada día Angélica encuentra la motivación para perfeccionar su arte marcial e impulsar su sueño de grandeza deportiva, en el cual se ve a sí misma subiendo a lo más alto del podio en Brasil, envuelta en su bandera americana y agradecida de sus raíces cubanas.
"Creo firmemente que ganaré una medalla, porque ahí todo puede suceder'', afirmó Delgado. "Quiero darle una medalla a mi país, a mi familia, a tanta gente que me ha acompañado en este difícil viaje. He conquistado un tramo importante con mi clasificación a Río, pero lo mejor está por venir''.
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Esta historia fue publicada originalmente el 27 de mayo de 2016, 7:24 a. m. with the headline "Estrella cubanoamericana del judo mundial asegura la plaza olímpica en La Habana."