The Loft: rocambolesco ‘remake’
Cinco amigos muy socarrones alquilan el lugar perfecto para las escapadas extramatrimoniales. Un discreto departamento de lujo del que cada uno tiene una llave, para usarla con alguna despampanante rubia de turno. Pero la diversión –y por aquí comienza el filme– se les acaba abruptamente cuando encuentran sobre el lecho adúltero un cuadro macabro: una mujer yace sobre un charco de sangre, con un brazo esposado a la cama, un cuchillo a su lado y un letrero en latín escrito con la misma sangre.
Los cinco –el arquitecto, el psiquiatra, el imbécil y bebedor, el adicto a las drogas, el diabético de gafas–, están metidos en un lío mayúsculo. Quién es el asesino y por qué, son las preguntas que se hacen. Mientras las expresiones de duda, temor o culpabilidad se pasean por sus rostros de forma tan obvia que se acerca a la parodia. Todos parecen gritar: ¡Yo escondo algo!
El thriller rodado en Bélgica, que dirige Erik Van Looy, es la versión norteamericana de su anterior y exitoso Loft (2008), y no ha resultado mejor. Encarnan a los cinco personajes Karl Urban, James Marsden, Wentworth Miller, Eric Stonestreet y repite Matthias Schoenaerts.
La trama pasa por diferentes tiempos, con una sucesión de flashbacks, retazos de la historia que se va armando, y saltos al presente en la habitación del pecado, con cinco hombres en pugna, entre desconfianzas y acusaciones. Paralelamente hay sesiones de interrogatorio policial con los sospechosos por separado. Mientras aparecen personajes que podrían tener que ver con el crimen, esposas desconfiadas (y por cierto todas más feas y fastidiosas), el millonario suegro, un par de rubias misteriosas. Y el loft se convierte en una caja de Pandora donde va saliendo lo peor de sus cinco inquilinos: Traiciones, violencia, lujuria, secretos, celos, rivalidades.
Si muchos filmes se caen por falta de giros dramáticos, este tiene demasiados, le teme al “tiempo muerto”, al bostezo del espectador. Pero la historia se vuelve rocambolesca y tiene una fisura en un punto clave, con astutos y truqueros personajes –entre ellos un médico– cayendo en un olvido de lo más elemental. Sin esperar mucho, si quiere escaparse de casa y comer palomitas vaya a ver The Loft. •
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de febrero de 2015, 7:00 a. m. with the headline "The Loft: rocambolesco ‘remake’."