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‘Volumen descontrolado’, comedia con actuaciones de primera

Alicita Lora (izq.), Ivette Kellems y Julie de Grandy, en ‘Volumen descontrolado’.
Alicita Lora (izq.), Ivette Kellems y Julie de Grandy, en ‘Volumen descontrolado’. Asela Torres

En estos tiempos donde el ideal de la elegancia y la belleza física femenina lo dictan, además de ciertas artistas famosas, las llamadas supermodelos, esa especie de esqueletos con piel –algunas hasta se hacen sacar un par de costillas para reducir la cintura aún más–, de mirada altiva, rostro malhumorado y que caminan cruzando los pies, todavía hay hombres que sueñan con las curvas y adoran sin reservas las masas corporales. No les interesa para nada lidiar con la anorexia y la bulimia, ellos adoran a Botero; y a Rubens –aunque no hayan oído hablar de él–, la ampulosidad de los contornos y la exuberancia de las formas en esas mujeres espléndidas que pintaba. En especial Aglaya, Talía y Eufrósine, las hermosísimas hijas de Zeus, que inmortalizó en ese cuadro que llamó Las Tres Gracias, y que hoy se conserva en el Museo del Prado.

Uno de esos hombres de gusto exigente es Phillipe Duprés (Alejandro Gil), un francés aplatanado que, desde su balcón, no hace más que observar con sus prismáticos a las vecinas de enfrente, un par de damas envuelticas en carne como se dice: Nenita (Julie De Grandy) y Lola (Alicita Lora) que lo tienen obsesionado y al borde de la locura. Lola y Nenita viven juntas en ese apartamento que acaban de alquilar para ahorrar un poco y porque les gusta. A Lola la dejó el marido por “una flacundenga” y no acaba de aceptarlo. Cecilia (Ivette Kellems) es la casera, que más que casera es también amiga de Lola y no se queda muy atrás en lo de acumular libras.

Con estos cuatro personajes, Julie De Grandy construye Volumen descontrolado, una original comedia, llena humor, unas actuaciones de primera y con un final, donde las tres divas cantan y bailan, sencillamente espectacular. De Grandy es una talentosa y muy prolija autora. Ha escrito más de una docena de piezas teatrales, la mayoría de las cuales ha sido estrenada. Entre sus textos publicados destacan la novela Enigma de pasiones, el poemario Sentimientos de almas vivas y la pieza Triángulos obtusos. También De Grandy se desarrolla como actriz, filóloga, cantante y compositora.

Volumen descontrolado la dirige con gran profesionalismo y eficacia el experimentado Jorge Carrigan, escritor, poeta, traductor y dramaturgo cubano de larga y exitosa trayectoria. Entre sus libros destacan Cascabeles en la Punta, Teatro de Segunda Mano, Teatro Desnudo y las novelas Bailar con la más fea y Muñequita linda.

No voy a cometer la indiscreción de contar en detalle la trama de esta deliciosa pieza, que fue, con toda justicia, la obra ganadora del III Festival de la Comedia 2016, pues se perdería una parte importante de la gracia y la picardía con la que está sazonada y que el espectador debe descubrir por sí solo. Baste decir que Phillipe Duprés, un coreógrafo cansado de la rutina, se la ingenia para acercarse a las damas, primero con misteriosos y apetitosos regalos; luego logra intimar con ellas y convencerlas de que tienen un gran talento y deben formar un grupo musical, “Volumen descontrolado”, y promete llevarlas al estrellato, cosa que consigue.

Alejandro Gil, un actor joven muy versátil, está muy convincente como el coreógrafo francés. Maneja un español con acento muy divertido. Alicita Lora, a quien habíamos visto en papeles muy dramáticos, se maneja muy bien en la comedia, pues tiene una vis cómica natural. Canta como los ángeles y es el alma de estas Tres Gracias sandungueras. Julie De Grandy, no se queda atrás, actúa, canta y baila, y se divierte mientras divierte. Son un actor y dos actrices más que probados en las tablas, que aquí se crecen. Un aparte para la peruana Ivette Kellems: esta magnífica actriz actúa, canta y baila en esta obra como si hubiera nacido en Coco Solo y criado en Luyanó. Estuvo más que brillante.

Hay que verlas a las tres en Bajo y subo como la marea, la canción de Lidia Rosa Hernández (LIA), pieza que cierra la obra: “Bajo y subo como la marea, / quiéreme como soy y juégate lo que sea”. Para alquilar balcones. No se la pierdan, quedan pocas funciones y se van a divertir en grande.

‘Volumen descontrolado’. Habanafama Teatro Estudio, 4227 SW 75 Ave., Miami, Fl. 33155,786-319-1716. Funciones: viernes y sábados, 9 p.m.; domingos, 6 p.m.

Esta historia fue publicada originalmente el 16 de enero de 2017, 4:13 p. m. with the headline "‘Volumen descontrolado’, comedia con actuaciones de primera."

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