Sara Baras y las ‘voces’ del flamenco
Con tanta fuerza en el taconeo como altivez y gracia en los brazos, Sara Baras domina el flamenco al punto de estar al nivel de heroína de su arte, como cuando le dieron el Premio Nacional de Danza de España en el 2003 por su interpretación en el espectáculo Mariana Pineda, basado en la obra de Federico García Lorca. Y es gaditana, original de la región donde comenzaron en un pasado ancestral los bailes españoles.
Pero para ella, el flamenco está más allá de los elementos que lo integran, incluso en su propia compañía, de lo gitano, de lo moro, de lo cristiano. Está impregnado de la tierra y el salero de toda Andalucía, donde comenzó, aunque ahora se identifique con toda España. Y ya tiene una historia célebre entre los artistas que la precedieron, cuyos rostros y obra lleva ahora al escenario para rendirles homenaje en el Adrienne Arsht Center este fin de semana con el espectáculo Voces.
Bailarán entre los ecos de las palabras que han dicho los que han partido, los guitarristas Paco de Lucía y Moraíto, los cantaores Camarón de la Isla y Enrique Morente, y los excelsos del baile, Antonio Gades y, sobre todo, Carmen Amaya, la leyenda femenina del flamenco.
“El espectáculo es tipo concierto y muestra la influencia de esos genios, artísticamente, pero también en lo personal, por la suerte de haber estado yo cerca de ellos”, expresa Baras. “A Carmen Amaya no la conocí personalmente, por la edad, pero con todos los demás he podido trabajar y compartir momentos muy especiales y nosotros queremos mostrar el agradecimiento y el respeto que les tenemos y la influencia que recibimos de ellos”.
El hilo del espectáculo serán sus voces, hablando del flamenco, en grabaciones. “Ojalá fuera en directo, sería señal de que estarían aquí”, dice la bailaora, “ellos nos sirven para cambiar no solamente la escena, sino la forma de sentir, para cambiar la tonalidad, cambiar el ritmo, a tono con un palo del flamenco dedicado a ese artista”.
Los palos son la seguirilla, la taranta, la farruca, el tiento, la soleá, los tangos, la soleá por bulería, el romance. Por ejemplo, Sara le hace una farruca a Antonio Gades. “No intento hacerlo al estilo de Gades, sino regalarle lo que soy con mi estilo y con mi forma de hacerlo; son detalles y destellos basados en él”, subraya.
Precisamente, cuando vino en el 2005 con el espectáculo Sueños habló de cómo una mujer puede taconear más fuerte aún que un hombre. “Hablé de la libertad para expresarse una mujer en escena y hoy creo aún más en eso”, afirma la bailarina, “hay que hacerlo sin olvidarte de quién eres, y teniendo respeto a los maestros, entre los genios y los maestros todos te llevan a lo mismo: a expresarte en lo que puedes, desde lo más profundo. Me siento más femenina con pantalones; me siento muy flamenca sin lunares. Sin bata de cola. Pero vuelvo a usar un traje de lunares, no lo tengo casi desde niña, desde el principio de mi carrera, pero por el peso de la madurez ya sabes donde estás. Siento que no me estoy disfrazando”.
La madurez le ha venido desde la maternidad hace casi cuatro años. “Será que he sido mamá, que veo la vida de otra manera”, comenta Sara. “Y hasta el arte me marcó un antes y un después en mi vida, y la influencia da fuerza y seguridad, aunque mantengo la ilusión como si fuera una niña”.
Tiene un hijo, pero le gustaría tener otro. El padre es su pareja en la vida y en el arte, José Serrano, artista invitado en Voces. Y ella no tiene la dificultad de otras bailarinas que tienen que dejar atrás a su pareja. “Bailamos juntos desde hace 15 años. Trabajamos en lo mismo, entendemos la postura de cada uno, tenemos ventajas tanto en lo personal como en lo profesional, cuando nos miramos en el escenario esa conexión influye también”, explica. “Yo he sido Carmen y él el torero; yo, Juana la Loca y él, Felipe el Hermoso, él don Pedro y yo Mariana Pineda, él fue Perseo y yo la Medusa. También hacemos de nosotros mismos, y en el paso a dos tenemos una conexión bestial”.
Cuando tienen una discusión también lo notan al bailar en el escenario. “Aunque cuando sube el telón vamos a por todas, pero es en nuestra forma de mirarnos, claro que sí sabemos si estamos enfadados o no y el mismo baile nos reconcilia, o a veces nos provoca el estar más distantes”, confiesa Baras. “Es como la vida, en el flamenco es la técnica, pero tienes que dejarte llevar por lo que sientes, es como la vida misma el flamenco, lo vivimos así de verdad”. •
Flamenco Festival 2015 presenta a Sara Baras y su Ballet Flamenco Sara Baras, jueves 12 y viernes 13, 8 p.m., sábado 14, 2 y 8 p.m., John S. and James L. Knight Concert Hall del Adrienne Arsht Center for the Performing Arts, 1300 Biscayne Bvd. Entradas de $35 a $95. (305) 949-6722, o en el sitio www.arshtcenter.org.
olconnor@bellsouth.net
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de marzo de 2015, 8:00 a. m. with the headline "Sara Baras y las ‘voces’ del flamenco."