Entretenimiento

‘Casados sin hijos’, una obra que sabe llegar al corazón

Desde la izq.: Jessica Álvarez Diéguez, Martín Sipieki, Alejandro Vales, Pablo Conqueiro y Carolina Cappiello en ‘Casados si hijos’.
Desde la izq.: Jessica Álvarez Diéguez, Martín Sipieki, Alejandro Vales, Pablo Conqueiro y Carolina Cappiello en ‘Casados si hijos’. sballestas@miamiherald.com

La pieza Casados sin hijos (Somos Childfree) es de Matías Del Federico; bajo la dirección de Jessica Álvarez Diéguez, en una producción de Sunflower Entertainment y Cirko Teatro, se está presentando en Teatro 8. Es una comedia inteligente con un buen texto, en un acto y siete escenas, que divierte y hace pensar. Trata de una pareja, Augusto (Alejandro Vales) y Flor (la propia directora) que decidieron por mutuo acuerdo, desde el inicio de su relación, no tener hijos. Forman un matrimonio estable, de muchos años, pero la historia va a dar un vuelco inesperado precisamente en el cumpleaños 50 del esposo, que es cuando comienza la obra.

La acción se desarrolla en la sala de una casa muy bien iluminada. Predomina el blanco en los muebles, en la sobria decoración y en los paneles semitransparentes que forman una pared al fondo, con varias entradas. Flor, una instructora de yoga, da clases vía Skype a Nancy (Carolina Cappiello), una de sus alumnas, que en ese momento está bastante histérica y no le está haciendo demasiado caso, a pesar de su insistencia. Aparece Martín (Martín Sipicki), el hermano de Flor, y hasta el momento uno de los pocos que conoce el problema que pronto tendrá que enfrentar el feliz matrimonio.

“Se trata de una comedia sobre el amor, la libertad de tomar decisiones y la posibilidad de cambiar de opinión siempre y cuando lo creamos necesario”, ha expresado Álvarez Diéguez, a mi colega Arias Polo, y pienso que no podría haberla definido mejor. Efectivamente es, además, como también dice, una obra que sabe llegar “al corazón”, pues todos los personajes están envueltos en una ternura y una candidez, que se manifiesta en los gestos y hasta en el tono de la voz.

A la fiesta por el cumpleaños de Augusto llega Federico (Pablo Cunqueiro), un amigo escritor, que como adelantara Martín, le obsequiará su último libro. Nancy, que se ha mantenido en línea, también está presente de alguna manera en el ágape. Martín le regala una tablet a la que llaman “lapidaria”, pues el objetivo es que Augusto vaya grabando lo que piense y al final la coloquen en su lápida en el cementerio. Flor también le da su regalo, pero el verdadero “regalo” será la noticia, que cae como una bomba, de que está embarazada.

Jessica Álvarez Diéguez, una actriz muy fogueada en las tablas con más de 20 producciones a sus espaldas, entre ellas Las novias de Travolta, Falladas y Bajo terapia, esta última también de Matías Del Federico y que fue un gran éxito de público con más de un año en cartelera, se estrena en esta obra como directora, lo cual resulta sumamente difícil, porque además asume un papel protagónico. Sin embargo, sale muy airosa en sus dos funciones. Su dirección hace que la obra fluya sin contratiempos y que todos los actores estén bien centrados en sus personajes, aunque hay un par de momentos en que el texto parece atropellarse un poco. Y la transición entre la penúltima y última escena tal vez requiera ajustes. Álvarez Diéguez posee eso que llaman “ángel” y una vis cómica natural que le facilita llegar a los espectadores. Su presencia con esa gracia que derrocha ilumina la escena.

Alejandro Vales, quien diseñó junto a Jessica la escenografía y el vestuario, interpreta a un hombre que la paternidad lo sorprende en un momento de su vida donde ya no espera grandes cambios ni sobresaltos. La evolución de su personaje está muy balanceada y resulta creíble, al igual que sus reacciones. Una mención especial para Martín Sipicki, que está espléndido en un personaje tan difícil, pues cualquier desliz lo haría caer en el estereotipo. Divierte con su picardía. Carolina Cappiello, en su breve aparición “en vivo”, convence y entusiasma al público. Muy bien Pablo Cunqueiro como el amigo escritor, consecuente con sus principios. Y por último un reconocimiento caluroso para Zoe Vales, muy orgánica y madura para sus 11 años. No quiero terminar sin destacar el excelente trabajo con las luces de José González.

Casados sin hijos es una comedia moderna con mucha sustancia. La recomiendo vivamente, les aseguro que van a pasar un buen rato y que también les hará meditar.

‘Casados sin hijos’ (Somos Childfree). Teatro 8. 2101 SW 8 St. Funciones: viernes, 9 p.m.; sábados, 8:30; y domingos, 7 p.m. Para reservaciones: 305-541-4841. También se puede visitar: www.teatro8.com

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de septiembre de 2017, 1:59 p. m. with the headline "‘Casados sin hijos’, una obra que sabe llegar al corazón."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA