Justin Peck crea ‘Heatscape’ para Miami City Ballet
La pieza de resistencia de esta temporada del Miami City Ballet se presenta este fin de semana en el Ziff Ballet Opera House del Adrienne Arsht Center. Se titula Heatscape, y es la creación del coreógrafo más en boga del momento en Estados Unidos, Justin Peck. Siendo tan joven –de 27 años– ya ha producido varias piezas para el New York City Ballet y un pas de deux para el New World Symphony Orchestra en 2013, con bailarines del MCB, Chutes and Ladders.
Pero ahora se trata de una producción en toda regla, con la participación de toda la compañía, y con un título que el propio coreógrafo anota es una reminiscencia del título de la obra de Merce Cuningham, Summerspace, solo que Miami es más caliente.
“Pero tiene que ver también con la colaboración de Merce con Robert Rauschenberg”, dice el coreógrafo. Ya que esta es una colaboración con el artista Shepard Fairey y está inspirada en sus pinturas en las paredes del vecindario Wynwood. Fairey, que reside en Los Angeles, es uno de los más famosos artistas de las calles en el mundo.
“Pero Shepard hizo un escenario diferente y más versátil que el de las paredes de Wynwood para esta pieza. Da un efecto tridimensional”, advierte Peck.
Ya se estrenó en el Kravis Center, por lo que la primera pregunta a su creador es cómo se siente con la representación. “Fue eléctrica, la compañía es muy dinámica y danza a un nivel muy alto”, subraya Peck, quien es solista y coreógrafo en residencia del New York City Ballet. Peck comenta que ambas compañías se parecen en que tienen a George Balanchine de base, y ambas son muy musicales.
“Pero la personalidad es diferente, aquí hay mucha camaradería y mucha influencia latina, que definitivamente añade algo distinto a los movimientos”, acota el bailarín y coreógrafo. “Al momento que uno entra en el aeropuerto todo el mundo habla español. Mi madre, Luisa Peck, es argentina, llegó a este país a los 13 años, pero nació y se crió en Buenos Aires. Y yo pensé que era bueno venir a Miami, un centro de cultura hispana”.
Quizás en un futuro se interese en hacer algo con el tema latino, aunque confiesa que él no habla bien la lengua, pero sí conoce por los videos los trabajos del argentino Julio Bocca y de otros hispanos de todo el mundo. Por otra parte, este ballet tiene una influencia global.
“La mándala es un proceso histórico”, explica, “y Shepard me explicó que la técnica es construirla desde el punto central hacia fuera, es más un proceso que un producto terminado. La danza [en general] sigue la misma idea, es una experiencia sobre las personas para conseguir ese mismo efecto. Una vez que está concluida nunca se vuelve a tener esa misma representación otra vez”.
En este caso, Peck siguió movimientos muy estructurales con los bailarines, en patrones muy detallados, confiesa.
Pero los bailarines cambian sus movimientos. Sucedió en uno de sus ballets para NYCB, Paz de La Jolla, y confiesa que aquí también.
“Ellos interpretan mi idea más allá de lo que creía que se podría obtener, extienden el movimiento, y entonces lo incorporo al ballet”, comenta.
También se estrenan de Jerome Robbins, la pieza cómica The Concert y se repone, de George Balanchine, Raymonda Variations.
Miami City Ballet, viernes 10, sábado 11 y domingo 12, en el Ziff Ballet and Opera House del Adrienne Arsht Center, 1300 Biscayne Blvd. Entradas desde $25 a $175, (305) 929-7010 o miamicityballet.org
olconnor@bellsouth.net
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de abril de 2015, 8:00 a. m. with the headline "Justin Peck crea ‘Heatscape’ para Miami City Ballet."