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5 to 7: todo cabe en dos horas


Bérénice Marlohe y Anton Yelchin en ‘5 to 7’, dirigida por Victor Levin.
Bérénice Marlohe y Anton Yelchin en ‘5 to 7’, dirigida por Victor Levin. Walter Thomson

Victor Levin (de la serie Mad Men) dirige esta comedia neoyorquina que abre el telón con hermosas inscripciones en las placas de los bancos del Central Park. Frases que encierran las historias de muchas vidas y romances, como este que reúne al norteamericano Brian Bloom y a la francesa Arielle. El (Anton Yelchin), veinteañero, aspirante a escritor, ella (Bérénice Marlohe), bella y 10 años mayor, se encuentran una tarde en una esquina, fumando cigarrillos.

Más allá de la distancia generacional, los separa lo que podía haber previsto el jovencito. Ella es esposa y madre. La franca y desinhibida forastera asume el flirteo adúltero con toda naturalidad. Su esposo, un pudiente diplomático, tiene a su vez una amante, una chica editora (Olivia Thirlby) que por edad le pegaría mejor a Brian. Pero en este ménage de cuatro todos caben, armoniosamente. Aquí todo es muy civilizado, a la francesa.

La asociación “familiar” es tan fraterna que se reúnen, casados y amantes, más los padres de Brian (Glenn Close y Frank Langella) en actividad social, y solo el tradicional señor norteamericano les recuerda que “la civilización está organizada por parejas”. Nada es más importante para su hijo que su bella parisina, y hasta tiene como timbre de su celular La Marsellesa. Pero, cuidado, que este placer tiene límites, está permitido en una habitación de hotel y solo por dos horas, de cinco a siete de la tarde, el espacio de amor libre que el matrimonio se ha regalado uno al otro.

Esta es una comedia dramática hecha con gran finura y elegancia, con dos rostros protagónicos que le ponen todo el encanto, y un estilo particular de mostrar, o de no mostrar. Nos dejan fuera en los momentos de más expectativa, alejándonos o situándonos de espaldas a los personales, para crear este juego de distanciamiento con el público.

La idea detrás de las dos horas del título del filme es, por el contrario, la de las relaciones humanas que no pueden encerrarse en un espacio de tiempo. El filme habla muy hermosamente de las emociones, de la no permanencia y la incapacidad de cambiar las cosas. Solo las memorias que se escriben perduran para siempre, como la historia de amor de este joven escritor o esas eternas frases impresas en los bancos del Central Park.• 

Esta historia fue publicada originalmente el 16 de abril de 2015, 9:24 p. m. with the headline "5 to 7: todo cabe en dos horas."

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