Entretenimiento

Alejandra Molina, Nochebuena en familia y muchos sueños por cumplir

Con el familión reunido y su mascota Sole, un golden retriever que acaba de cumplir un año, la presentadora de las ediciones vespertinas del noticiero Telemundo 51 Alejandra Molina pasará la Nochebuena en su casa del suroeste de Miami.

“En nuestro hogar mantenemos el significado más importante de la Navidad, que es el nacimiento del niño Jesús. Y ese mismo sentimiento es el que queremos inculcarles a nuestros hijos por encima de los regalos y las fiestas”, expresó la presentadora cubana, quien está casada desde hace una década con el empresario Lemay Sánchez, padre de Brandon y Liam, de seis y tres años.

Al referirse a la cena, Molina confesó que todavía no ha decidido cuál será el menú definitivo, pero aseguró que no faltarán el lechón asado, la yuca con mojo, los frijoles negros y los buñuelos, “que son platos esenciales de la cocina cubana, ni un flan muy especial”, que aprendió a hacer de una receta de la Internet”, aseveró Molina.

“Nosotros comenzamos la Navidad regularmente el día después del Día de Acción de Gracias, pero esta vez, con la llegada del perrito, el nuevo integrante de la familia, decidimos poner las decoraciones hasta el último momento por temor a que las haga trizas”, dijo la presentadora entre risas.

Alejandra añadió que en estos días viajará a Nueva York con su esposo y su prole para disfrutar del esplendor de la ciudad, “con la esperanza de que los niños vean la nieve”. Pero el 24 recibirá en su casa a sus padres, sus suegros, sus abuelos y otros miembros de la familia.

“El día 25 volveremos a reunirnos en casa para desayunar y ser testigos de la apertura de regalos de los niños, un momento muy bonito que la familia aprovecha para grabarlo con sus celulares”, anunció Alejandra, a quien en esta época del año le afloran los recuerdos de su infancia en La Habana.

2Alejandra Molina0060 JAI
Alejandra Molina José A. Iglesias jiglesias@elnuevoherald.com

“En Cuba no teníamos arbolito ni decoraciones navideñas, así que tenía que usar la imaginación. Y como siempre la celebrábamos en la iglesia, desde muy pequeña participaba en las obras infantiles que se representaban antes de la Misa del Gallo en la Parroquia del Sagrado Corazón del Vedado”, evocó la presentadora, que nunca sintió miedo escénico cuando le tocaba cantar y actuar “para una iglesia que se llenaba de gente”.

En otras ocasiones la familia viajaba a Madruga, un pueblo cercano a la capital, donde Molina y su madre nacieron, para pasar la Nochebuena junto a los abuelos maternos

“Recuerdo con mucha alegría aquellas Nochebuenas en casa de mis abuelos en Madruga, cuando mi tío se dedicaba a preparar el lechón y mi abuela Gisela hacía el resto. No había comida más deliciosa esa”, rememoró la presentadora.

Alejandra, de 34 años, llegó a Miami con sus padres en 1996.

“No recuerdo mucho esa primera Navidad, pero pienso que tuvo que ser muy difícil para mis padres, que cumplían su primer año en el exilio, sin la familia más cercana”, acotó.

Molina pasa de un tema a otro sin transición. Cuando habla de sus gustos literarios, no repara en confesar que se declara admiradora de los autores latinoamericanos, en especial de Gabriel García Márquez. En cuanto a la música, comentó que aunque en los últimos tiempos se ha acercado al rock, los temas románticos siguen siendo sus preferidos.

3Alejandra Molina e hijo0180 JAI
Alejandra Molina con su hijo Brandon, de 6 años José A. Iglesias jiglesias@elnuevoherald.com

Sobre su decisión de estudiar periodismo en FIU (Florida International University), la comunicadora alegó que aparte de su gusto por la televisión y el mundo de las artes en general siempre quiso “darle una voz a nuestra comunidad”.

“El periodismo permite difundir historias y casos de personas que necesitan ayuda. Le da una voz a quienes no la tienen y contribuye a crear conciencia en diferentes esferas. En mi caso, me ha ayudado a ser más consciente de las necesidades de mi comunidad y a aprender a escuchar”, señaló Alejandra, que comparte la mesa del noticiero con Daisy Ballmajó y Fausto Malavé, a las 5 p.m y las 5:30 p.m. respectivamente.

Y a partir de enero, copresentará el noticiero con Gloria Ordaz en los mismos horarios.

Al repasar sus mejores momentos en Telemundo 51, la comunicadora destacó la cobertura de la muerte del dictador Fidel Castro “ya que era la noticia que los cubanos en ambos lados del estrecho de la Florida esperaban reportar durante décadas”.

Pero a la periodista todavía le quedan muchos sueños por cumplir. Uno de ellos es regresar a su país.

“Me encantaría visitar Cuba cuando las condiciones lo permitan. Allá tengo familia cercana que quisiera volver a ver. Pero no iría a pasear como los artistas de Estados Unidos que ven a mi país como un lugar exótico. Yo quiero ir a Cuba a reportar la realidad de lo que ocurre, no lo que el gobierno castrista quiere mostrar”, concluyó.

Siga a Arturo Arias-Polo en Twitter: @arturoariaspolo

  Comentarios