Pedro Luis Ferrer: ‘en Cuba la censura no ha dejado de existir. Solo se ha transformado’
Tras siete años sin presentarse en el sur de la Florida, el trovador cubano Pedro Luis Ferrer ocupará el Teatro Manuel Artime el viernes 18 de enero a las 8 p.m. Pero no lo hará solo, en esta ocasión viene acompañado por su hija, la cantante Lena Ferrer, y por un grupo de cinco músicos.
El cantautor de 66 años, con más de medio siglo en los escenarios, vive entre La Habana y Madrid, desde donde se desplaza hacia varios países para cumplir con sus compromisos artísticos.
La presentación en Miami forma parte de un recorrido que abarca Holanda, Luxemburgo y varias ciudades españolas.
“La colaboración con mi hija Lena es muy intensa y creativa. Ella posee talento para la composición y siente un gran amor por las tradiciones cubanas. Considero que este proyecto nos pertenece a los dos”, expresó Ferrer a el Nuevo Herald al referirse al rescate de viejos géneros cubanos, como el son güirón, que aún se desconoce en muchos lugares de la isla.
Sobre lo que pasará en el Artime, el cantautor anticipó que será un concierto como los que acostumbra a hacer en La Habana.
“Todavía me quedan detalles por ajustar, pero hasta ahora pienso incluir Ciento por ciento cubano, El abuelo Paco, Inseminación artificial (La vaquita Pijirigua) y Espuma y arena. Por su parte, Lena cantará Marido majadero, Mariposa y varios temas suyos”, anunció el intérprete, tras mencionar La mandonga, “una conga muy simpática sobre la gente que va a los carnavales muy perfumada”, En la luna, Como me gusta hablar español, y por supuesto, Mario Agüé.
“Ese tema tiene una connotación muy especial para mí por la interpretación que hizo Celia Cruz en [Irrepetible] aquel disco que le produjo Willy Chirino. Un gesto por el que me siento muy agradecido”, señaló Ferrer, quien se enorgullece de que todas esas canciones se concibieron en Cuba.
“No están hechas por fantasmas, sino por personas que hemos vivido allí y que no pertenecemos al gobierno”, destacó el artista, que padeció la censura por sus temas contestatarios hace algunas décadas.
“Creo que dije algunas cosas [que molestaron a las autoridades] en los años 80 y 90. Como cuando escribí Tiene delirio de amar varones, que cuestionaba el acorralamiento a los homosexuales, algo que hoy forma parte de un debate general”, recordó. “En el caso de Ciento por ciento cubano, nació en un momento en que nos prohibieron hospedarnos en nuestros hoteles y me sentí impulsado a pronunciarme contra ese apartheid. Pero la censura no ha dejado de existir. Solo se ha transformado. Hay que tener en cuenta que en Cuba no existe una ley que ampare la protesta pública, no se reconoce la oposición política y los que pasan a la ofensiva son acusados de disidentes”.
Ferrer, quien no escatima minutos para hablar sobre la situación de su país, confesó sentirse muy esperanzado a partir del cambio de cabeza del gobierno que se produjo en abril pasado, con la llegada de Miguel Díaz-Canel.
“Tuve muchas esperanzas de que la cosa mejoraría. Pero solo veo cambios de política, ningún cambio político. El concepto de las elecciones sigue siendo el mismo, existe un solo partido y no hay mecanismos para que la oposición pueda participar en el destino del país. ¿Por qué los que se oponen tienen que pagar con la cárcel y el maltrato?”, se preguntó Ferrer. “Mientras los cubanos de la isla no abandonemos el modelo totalitario del estado estaremos inmersos en la misma situación. Nunca vamos a dar pie con bola”.
El cantautor dejó claro que no aspiraría a ningún cargo político si algún día en Cuba se produjera un giro hacia la democracia porque carece de vocación. Tampoco teme a que le prohíban la entrada.
“¿Por qué no me dejarían [entrar]? Las cosas que digo son sin maledicencia. Ojalá me las publicaran allá. Yo solo quiero que mi país avance y que la gente sea feliz”, apuntó.
Cuando repasó su carrera, el intérprete de Romance de una niña mala, destacó que solo se ha preocupado por incorporar “nuevas esencias” a su quehacer de la manera más independiente posible.
“Siempre he querido trabajar con las tradiciones cubanas, es el camino que escogí. Disfruto los ensayos y los conciertos. Para mí ese es el éxito”.
¿Incursionaría en el reguetón, un género que ha invadido la música y las emisoras cubanas?
“En todas las manifestaciones se pueden encontrar cosas que aprender. No tengo prejuicios en contra de ese género”, dijo al despedirse.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de enero de 2019, 10:55 a. m..