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Tomorrowland, George Clooney en aventura futurista


Thomas Robinson en ‘Tomorrowland’, dirigida por Brad Bird.
Thomas Robinson en ‘Tomorrowland’, dirigida por Brad Bird. AP/Disney

Tomorrowland es una comedia de ciencia ficción para niños y jóvenes con el sello de los estudios Walt Disney Pictures. Detrás está un célebre creador de Pixar Animation Studios, Brad Bird. El director de The Incredibles (2004) y Ratatouille (2007), ambas ganadoras de Oscar, incursiona por segunda vez en el terreno de la ficción con personajes de carne y hueso, y otros que en este mundo futurista parecen seres reales, pero no lo son. Preferimos el otro mundo de Bird: el de la animación. Esta Tierra del mañana se ve bien, visual y dramáticamente, pero no deslumbra.

George Clooney y la joven actriz Britt Robertson hacen un par histriónico bien llevado; él es el genio inventor Frank Walker, y ella una adolescente de apellido Newton, apasionada por resolver dilemas científicos. El pequeño equipo tiene una tarea monumental: salvar el mundo. Pero para ayudar hay una niña –que siempre aparece, aunque no la llaman. Es Athena (Raffey Cassidy), en realidad una máquina que viene del futuro, diseñada para encontrar soñadores con notable talento e inteligencia, y así escogió al niño prodigio que fue Frank Walker muchos años atrás, y hoy ha elegido a otra chica muy especial, Casey Newton. Fijémonos que son siempre niños los que recluta, porque esa es la edad de soñar.

Una monedita que Athena deja caer ante sus escogidos es la llave para entrar en Tomorrowland. El viaje se hace atravesando el tiempo y el espacio, y la misma fórmula sigue el filme con sus constantes saltos hacia delante y hacia atrás, de pasado a presente y a futuro. Un mundo concebido como un gran parque de diversiones, que se ve esperanzador y hermoso, pero algo muy terrible está a punto de suceder a la humanidad.

La historia es ingenua aunque no deja de ser hermosa. El guion de Damon Lindelof y Jeff Jensen, junto a Bird, es una entelequia que se debate entre dos eternas posiciones filosóficas: el pesimismo del futuro del mundo con la imposibilidad de luchar, y el optimismo hacia el porvenir de la raza humana, la esperanza y la determinación de no rendirse. La enseñanza es que, más allá de todo el misterio futurista, con sus artilugios voladores y sus mundos extraordinarios, lo que vale y permanece es el sincero sentimiento de amor de un niño y la capacidad de soñar. • 

Esta historia fue publicada originalmente el 5 de junio de 2015, 5:46 a. m. with the headline "Tomorrowland, George Clooney en aventura futurista."

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