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Emblemático club cierra silenciosamente y deja un vacío en la música cubana de Miami

Los músicos Michelle Fragoso (Piano), José Gola (bajo), Mercedes Abal (flauta), Daniel Lopez (congas) ay Alexis “Pututi” Arce (batería), en una descarga en las noches de jazz en el Hoy Como Ayer, en mayo del 2017.
Los músicos Michelle Fragoso (Piano), José Gola (bajo), Mercedes Abal (flauta), Daniel Lopez (congas) ay Alexis “Pututi” Arce (batería), en una descarga en las noches de jazz en el Hoy Como Ayer, en mayo del 2017. pportal@elnuevoherald.com

Ya no están los afiches de Albita poniéndole sabor al ambiente, ni la gran sonrisa de Aymée Nuviola ni el close up de Malena Burke con una flor en el pelo, a punto de lanzar un bolero. Donde hubo música y diversión, todo es silencio.

Hoy como Ayer, uno de los clubes más icónicos de la Calle Ocho, cerró calladamente en junio, dejando un vacío en la noche de Miami y entre los lugares que tocan música cubana de la época dorada del son, la guaracha y el filín, de Benny Moré, Arsenio Rodríguez y Bola de Nieve.

Por el escenario del íntimo club pasaron también la mayoría de las luminarias del presente de la música cubana en Miami.

Amaury Gutiérrez, Malena y Lena Burke, Albita Rodríguez, Willy Chirino, Luis Bofill, Aymée Nuviola, Los 3 de La Habana, Spam Allstars, Leslie Cartaya y el grupo Palo ofrecieron shows y conciertos a lo largo de las dos décadas de vida del club. Tocaron músicos de varias generaciones como Michelle Fragoso, Omar Hernández, Bea César y Angel Arce “Pututi”.

Jennifer López, Marisa Tomei, Matt Dillon y Cameron Díaz fueron algunas de las estrellas de Hollywood que llegaron a bailar y hasta se atrevieron a tocar las congas en el club. Eran asiduos artistas latinoamericanos como Luis Enrique, españoles como Falete y Olga Cerpa.

“Yo decía que era un centro cultural con licencia de licor y así lo vi y lo defendí siempre”, dijo Fabio Díaz Vilela, que en 1999 compró el Café Nostalgia, que fundaron unos años antes los empresarios Pepe Horta y Bobby París, y lo transformó en el Hoy como Ayer, nombrándolo como uno de los boleros más populares de Benny Moré.

“Creo que dejó una huella enorme en la ciudad. El pueblo lo está llorando y hemos recibido mensajes muy bonitos de lo que significó el club para ellos”, expresó Díaz Vilela.

El empresario tomó la decisión de cerrarlo en el momento que el centro nocturno estaba aun en alto, tanto desde el punto de vista económico como por los shows que presentaba, dijo.

En junio se venció el contrato de arrendamiento de 20 años que tenía con el dueño del local y no pudo llegar a un acuerdo satisfactorio como para seguir persistiendo en la empresa.

Al referirse a esta difícil decisión, Díaz Vilela expresó la misma preocupación de otros dueños de negocios que tienen sentimientos encontrados con relación a las consecuencias de la transformación que vive la Pequeña Habana.

El concierto de la cantante cubana Aymee Nuviola, el pasado sábado en el club Hoy como Ayer, dejo muchos momentos musicales inolvidables.

“Fuimos unos de los primeros que abrimos las puertas para que surgieran algunos de los negocios que hoy existen”, rememoró, indicando que la semilla que sembraron se convirtió en un boomerang porque ”la subida de los precios de los alquileres va en contra de muchos negocios”.

Con relación a algunos de los comentarios y reseñas en las redes sociales y en Google sobre los precios del Hoy como Ayer, que algunos consideraban excesivos, reconoció que el lugar “era asequible de la media para arriba”. Explicó que decidió poner estos precios para mantener la calidad de los shows.

“Se presentaban los mejores artistas del pueblo y merecían un pago digno”, afirmó, indicando, que, por otra parte, los precios de las tapas y tragos no eran muy diferentes, y a veces hasta más bajos, que los de otros lugares similares.

Asimismo, señaló que el cierre del club no estuvo motivado por un cambio en los gustos de los miamenses o por la llegada de una generación de cubanos que no está interesada en los ritmos e intérpretes de décadas anteriores.

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El músico y cantante Luis Bofill, que actuó muchas noches en el Hoy Como Ayer, en los preparativos para un concierto en marzo del 2018. Pedro Portal pportal@miamiherald.com

“Al ser una joya, Hoy como Ayer valoraba y defendía toda esa nostalgia y añoranza, y aunque pasara el tiempo y vinieran otros géneros, siempre se iba a mantener a flote por la calidad de los artistas y de su concepto”, afirmó.

Para el músico y cantante Luis Bofill, que fue testigo y partícipe de las dos etapas del local en la Calle Ocho y la avenida 22, primero cuando era el Café Nostalgia y después el Hoy como Ayer, es muy difícil pasar por allí sin sentir la pérdida.

En el Hoy Como Ayer la nostalgia nos seduce y Fabio Díaz Vilela, dueño del centro nocturno y asiduo cliente del antiguo Café Nostalgia que le precedió, quiere recordarlo con los músicos de ese grupo del ayer, este viernes 28 de octubre en la Calle

“Es algo muy triste, sobre todo por las noches, verlo oscuro y desolado. Lo lamento por todos los músicos que perdimos un espacio”, expresó Bofill, que se presenta este sábado 17 de agosto en otro de los sitios de Miami que mantiene viva la música cubana, Neme Gastro Bar.

Para Díaz Vilela, que empezó el sueño del Hoy como Ayer cuando tenía 25 años con solo $20,000, se cierra un ciclo.

“La vida va a tener nuevas propuestas para mí y quizás para un nuevo Hoy como Ayer con otra esencia y particularidad. Con la experiencia que tengo ahora y fortalecido en todos los sentidos, sé que podrá venir algo que la gente valore”, prometió.

Sarah Moreno cubre temas de negocios, entretenimiento y tendencias en el sur de la Florida. Se graduó de la Universidad de La Habana y de Florida International University.
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