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Carmen París, una voz de España que canta a Martí

La cantante española Carmen París tiene la voz y el tumbao ideal para interpretar ese poema de Martí que pregona por qué tiene un lugar en su corazón para Aragón.

“Si quiere un tonto saber/ Por qué lo tengo, le digo/ Que allí tuve un buen amigo,/ Que allí quise a una mujer”, dijo Martí, que se quedó prendado de la ciudad y de una “maña”, una chica de Zaragoza.

Solo un pequeño cambio le hace París a los versos de Para Aragón: “Que de allí son mis amigos, y que de allí me hice mujer”.

Ese poema de Martí, musicalizado por París, es uno de los que de seguro entra en el repertorio que cantará este 18 de octubre en su concierto en el Miami Dade County Auditorium.

El espectáculo, En síntesis, celebra tres décadas de carrera de París e incluye temas de sus cuatro discos, uno de ellos grabado en Cuba en el 2008.

París es una de las intérpretes más destacadas de la jota moderna, género que ha “revolucionado al rearmonizarlo y hermanarlo con otras músicas y ritmos del mundo”, dijo la cantante en entrevista con el Nuevo Herald.

“Mantengo su esencia melódica y de letras aunque complementadas con mis versos propios”, apuntó París.

¿Cuáles son los aspectos más destacados del concierto que trae a Miami?

Es un recorrido por los temas más significativos de los discos que hasta ahora he sacado en España que son Pa’ mi genio (Warner, 2002), Jotera lo serás tú (Warner, 2005), In-Cubando (Warner, 2008), Ejazz con jota (2013) producido por mí de modo independiente y grabado en Boston con la Greg Hopkins Jazz Orquestra, formada por profesores de Berklee. En 2015 saqué otro disco, Dos medinas blancas, en colaboración con la cantante marroquí Nabyla Maan.

No es la primera vez que me presento en Miami pues canté en 2006 en el Carnival Center con Albita, en un espectáculo ideado por ella que se llamaba Mujeres con cajones.

¿Cuál es su objetivo y relación con la jota?

Mi relación con la jota proviene de mi más tierna infancia, pues fui niña prodigio que ya cantaba a los 2 años de edad. Además, mi padre, que era aragonés, concretamente de Samper de Calanda, no lejos del pueblo del gran cineasta Buñuel, me enseñaba las jotas que él se sabía.

Crecí en un pueblo cerca de Zaragoza, Utebo, y a los 10 años me apunté a bailar la jota en la rondalla que se formó en el pueblo, donde también acabé tocando la guitarra mientras empezaba mis estudios de solfeo y piano en el Conservatorio.

Dejé la rondalla a los 16 años y cerca de los 18 comencé como cantante profesional en la orquesta Jamaica, amenizando verbenas en las fiestas de los pueblos. También comencé a cantar zarzuela en el Teatro Lírico de Zaragoza y me empezaron a interesar el jazz, el soul, la salsa y el tango.

Abandoné la jota hasta los 30 años de edad, que fue cuando me propuse hacer de ella una música actual poniendo a su servicio todo lo que había aprendido.

¿Cómo se da el disco que grabó en Cuba? ¿Cómo fue la experiencia de trabajar con Haydée Milanés?

Mi relación con la música cubana comenzó en Zaragoza cuando empezaron a llegar músicos cubanos en los años 1990, entre ellos la cantante, compositora y pianista Ludmila Mercerón, cuyo abuelo, Mariano Mercerón, es considerado el padre del danzón cubano. Hicimos un grupo juntas con otra cantante de Zaragoza, María Pérez, llamado “Entre nos y otras” donde tocábamos el piano las tres y cantábamos nuestros temas.

Después siempre he tocado con músicos o cubanos o uruguayos (que también vinieron un grupo a Zaragoza), en Madrid conocí a Habana Abierta, con quienes colaboré, así como a Alaín Pérez, Demetrio Muñiz y al pianista Pepe Rivero, con quien sigo tocando.

Elegí musicalizar el poema Para Aragón de José Martí por motivos obvios ya que lo escribió porque estudió en la Universidad de Zaragoza y allí se enamoró de una maña (que es como nos llaman a los de Zaragoza). El poema hace referencia a la resistencia que puso la ciudad de Zaragoza a la invasión napoleónica, que fue lo nunca visto pues les tomó cuatro meses de sitio, debido fundamentalmente a la bravura y valentía de las mujeres aragonesas encabezadas por Agustina de Aragón.

Finalmente vencieron los franceses, pero la ciudad nunca se rindió, tuvieron que conquistarla casa por casa. Aquella gesta femenina fue muy comentada en la época. No podía faltar ese poema en mi hermanamiento de Aragon con Cuba.

Carmen París en concierto, viernes 18 de octubre, 8 p.m. en Miami Dade County Auditorium, 2901 W Flagler St

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