La villana de ‘La Doña’ defiende su personaje con todas las fuerzas del mundo
Algo le vieron sus creadores a La Felina que la resucitaron después de haberla desaparecido al final de El señor de los cielos, la serie de Telemundo que la mantuvo viva durante sus últimas temporadas.
El personaje está interpretado por la actriz colombiana Maricela González. Y por obra y gracia de las historias de ficción, revivió en la segunda temporada de La Doña, la producción de la cadena que viene acaparando la atención de lunes a viernes a las 9 p.m.
“La Felina está dando de qué hablar desde que apareció por primera vez en El señor de los cielos. Como es una mujer que se dedica al lavado de dinero y a los negocios oscuros, no pasa inadvertida para el público. Por eso no es de extrañar que los productores la incluyeran en La Doña después de que Altagracia Sandoval, el personaje principal, la buscara por todas partes para hacerla su socia y seguir lavando dinero”, expresó González desde su residencia de Doral, donde se ha tomado un descanso luego de las intensas jornadas de grabación en Ciudad de México y sus alrededores.
La actriz no oculta su satisfacción por haber participado en una serie donde tuvo la oportunidad de alternar con un elenco “de primera calidad” —en el figuran Aracely Arámbula, David Zepeda, Carlos Ponce y José María Galeano, entre otros— y agregar nuevos matices a su personaje.
“La Felina me ha mostrado la manera oscura de vivir la vida. Al conocerla a fondo me di cuenta de que mi gran reto era cómo interpretarla sin caer en el estereotipo de la villana”, agregó la actriz, quien resalta el lado positivo de su alter ego con argumentos discutibles.
“No es la típica villana de las telenovelas, pese a que se mueve en un mundo complicado, es un mujer simpática, lo que no impide que le pegue un balazo sin inmutarse a quien se le ponga delante”, destacó.
Maricela está fascinada con su personaje. Y aunque la critica por sus acciones, reconoce que defiende a las mujeres y detesta las injusticias que se cometen contra los más débiles.
Al compararla con sus trabajos anteriores, la actriz confesó que poco tiene que ver con la Juanita de Morelia, “una muchacha muy sufrida y llena de aspiraciones que no podía realizar sus sueños por falta de apoyo económico”; ni con la Adriana de ¿Dónde está Elisa?, “una fiscal muy dura que hacía cumplir con la justicia”, y mucho menos con la Calixta de Una Maid en Manhattan, “la mujer que se le desató una sed de venganza tras el asesinato de su esposo”.
La trayectoria de la actriz también incluye Pasión prohibida, Grachi, En otra piel, Guajira y Los Reyes, hasta completar una veintena de títulos.
Nacida en Pereira, Maricela dijo que creció rodeada de artistas. Su padre, el escritor y pintor Salvador González, también es músico, al igual que su madre y sus hermanos. De ahí que no encontrara oposición de la familia cuando decidió seguir sus pasos.
“La música fue una parte importante en mis comienzos, de hecho hasta grabé un disco de boleros. Pero la actriz que llevaba por dentro pudo más”, comentó Marisela, quien la primera vez que asistió a una audición para una telenovela, a los 18 años, le dieron el protagónico de Mi mujer es un conflicto.
“Por supuesto que me gustaría hacer una historia romántica y tierna. Pero hay que reconocer que al público también le gustan la series de acción con narcos que no son felices y mujeres empoderadas”, dijo la artista, cuya vocación de guionista ha canalizado en el equipo que dirige su esposo, el escritor venezolano Luis Zelkowicz, autor de El señor de los cielos, con el cual colaboró, como dialoguista, en la telenovela Secretos del alma.
“Sueño con escribir, producir y dirigir una película. Y con hacer una comedia en un teatro. Veremos qué me depara el destino”, dijo al despedirse.