Aunque las salas siguen cerradas, los teatristas cubanos del exilio celebrarán su día
En los últimos ocho años un nutrido grupo de teatristas cubanos de la diáspora han celebrado el Día de la Dramaturgia y el Teatro Cubano del Exilio con presentaciones en Miami, Nueva York y hasta en Tenerife.
Pero este sábado 30 de mayo, ante el cierre temporal de las salas, y para respetar el distanciamiento físico, decidieron hacerlo de manera virtual desde sus respectivos hogares, a las 5 p.m., a través de las plataformas Zoom y Facebook Live de Artefactus Cultural Project.
“En esta ocasión hemos escogido monólogos y fragmentos de obras escritas por nuestros dramaturgos en diferentes épocas. De la pieza teatral de Pedro Monge Rafuls, Tula la magna, se han tomado varios momentos del personaje principal, la poetisa Gertrudis Gómez de Avellaneda (1814-1873), que describe su reacción ante la muerte de su hija, su relación tormentosa con los hombres que amó y su faceta de escritora. La interpretación estará a cargo de Yvonne López Arenal”, explicó a el Nuevo Herald el escritor y director escénico Eddy Díaz Souza, fundador de Artefactus Cultural Project, tras anunciar que la actriz Lida Morales, se desdoblará en Alicia, personaje de la obra homónima de Grethel Delgado, en la que se entretejen los temores y las angustias de los que partieron de Cuba y aquellos que decidieron vivir la soledad del “insilio”.
El evento estará conducido por Carolina Caballero, profresora de lenguas romances de la Universidad de Tulane, los dramaturgos Iván Acosta, autor de El Super, Grethel Delgado y Maricel Mayor Marsán, quien funge como editora de la Revista Literaria Baquiana.
En la voz de Miriam Bermúdez se conocerán las contradicciones de una mujer agobiada por la soledad y el abandono del marido, gracias a Testimonio de mis días: Monólogo de la mujer sandwich, original de Mayor Marsán.
Por su parte, el actor Héctor Alejandro González interpretará a Napoleoncito, el mensajero, pieza de Iván Acosta sobre la realidad de Estados Unidos ante la crisis generada por la pandemia.
“Nuestro teatro se distingue por su riqueza. Se trata de una manifestación que se escribe en distintos países e idiomas, y que se expresa a través de diferentes estilos y las temáticas más variadas”, expresó el escritor Pedro Monge Rafuls, director del Ollantay Center for The Arts, de Nueva York, quien señaló que mientras que autores como Julio Matas (1931-2015) han cultivado el género del absurdo, otros, como el propio Acosta, ofrecen un tratamiento más realista en sus trabajos.
“Nuestras obras han abordado la familia, la política o la homosexualidad de una manera muy libre, en correspondencia con el ambiente donde se escriben y los artistas que las llevan a escena”, añadió Monge Rafuls, autor del diccionario Quién es quién en la dramaturgia cubana (inédito), luego de señalar de que se debe crear consciencia de que existe un movimiento teatral concebido lejos de la isla con características muy especiales.
La jornada incluye la presentación de Vivian Morales en La ruta de las mariposas, pieza en un acto de Guillermo Arango, ambientada en Ohio, en la que salen a relucir los conflictos de la familia cubana durante el reencuentro dos hermanas que llevan años sin verse.
La función concluirá con el estreno del monólogo Confesiones de una diva, de Jorge Carrigan. En la trama, Alicita Lora encarna a Ada Masetti, una vedette en decadencia que reconstruye los detalles de su vida ante un sujeto que lo mismo puede ser un periodista, un sacerdote, que un psicólogo.
El Día de la Dramaturgia y el Teatro Cubano del Exilio se instituyó a principios del 2013 por el Ollantay Center for The Arts y Artefactus Cultural Project, como homenaje al académico José A. Escarpanter, fallecido en Auburn, Alabama, el 30 de mayo del 2011.
Escarpanter nació en La Habana, en 1933. Está considerado el primer investigador en sistematizar el estudio de la dramaturgia cubana fuera de la isla.