Abel Pintos y su nueva canción llegan a los primeros puestos del ranking de la revista Billboard
Abel Pintos es una de las más recientes maravillas de la música argentina. Cantante, compositor, guitarrista, empezó su carrera precozmente, a los 11 años, y no ha parado de ascender: tiene 10 millones de seguidores en las redes sociales y sus videoclips, 300 millones de reproducciones. Ahora Abel va camino a consolidarse de manera internacional. Ha presentado un tema (“Y la hice llorar”) con el grupo mexicano Los ángeles azules, lo cual lo ha llevado a los primeros puestos del ranking de la revista Billboard, en Estados Unidos. También ha lanzado la canción “El hechizo”, a dúo con la española Beatriz Luengo.
“El hecho de que mi música suene en otros lugares es un sueño hecho realidad”, manifiesta, en conversación por video a través de la aplicación Zoom, desde su hogar, en Buenos Aires. “Quienes escuchen mis canciones van a poder entrar en contacto con parte de mis emociones y mi espíritu”, señala. Delgado, de imagen prolija, con barba, el artista conversa calmado. Detrás suyo cuelgan dos guitarras y, sobre un estante, sobresalen dos libros sobre David Bowie, mítico cantante inglés.
Más allá de que la obra de Abel tenga variadas influencias, su raíz está en la música folclórica argentina, típica del interior del país. El artista nació el 11 de mayo de 1984 en Bahía Blanca, unas 350 millas al sur de la metropolitana Buenos Aires. A los siete años cantaba en un coro y a los 14 grabó el primero de sus 12 de discos. Entre sus canciones más festejadas se cuentan “La llave”, “Sueño dorado” y “Motivos”. Para su colega Caril Paura, que integró el grupo Los Fronterizos, el cantante “tiene todo lo que necesita un artista para triunfar: sensibilidad para componer e interpretar; mucha humildad; y lo más importante, ángel”.
Abel manifiesta sentirse “agradecido por lo conseguido” en su carrera, aunque remarca que trabaja “mucho”. Toma clases de canto desde la niñez y vocaliza dos o tres veces por día, por ejemplo. “Cuando a la voz se le da un uso intensivo, como es mi caso, hay que mantenerla entrenada”, apunta. Otra prueba de que tras su triunfo hay esfuerzo, es que para la preparación de su nuevo disco viajó a Miami tres veces, el año pasado, para componer y producir temas junto a colegas que residen aquí. Una de estas personas es Beatriz Luengo, con quien escribió “El hechizo”. “Abel”, lo elogia, “es un artista atemporal, dentro de 20 años seguiremos disfrutando de sus canciones”.
El suceso de este singular músico radica en su dulce voz (de soprano ligero) y sus canciones, que destilan poesía. ”La soledad se hace carne en mí / Y la noche parece un desierto / Pero llegas tú con tu inmensa luz / Y te declaras dueña de mis sueños”, reza un fragmento de “La llave”. “Me he nutrido intelectual y espiritualmente con los viajes y los libros”, afirma, autodefiniéndose como un “lector voraz”.
En lo afectivo, Abel está en pareja desde hace seis años con la empresaria Mora Calabrese, con la cual espera un niño, que se llamará Agustín. “Me siento bendecido y contento ante su llegada, que será dentro de poco, pero no hemos develado la fecha del nacimiento todavía porque me gusta guardar una parte de mi privacidad”, declara.
Volviendo a lo musical, el cantante anuncia su nuevo disco incluirá “El hechizo” y “Quiero cantar”, tema que dio a conocer a fines del 2019. ¿Cuándo saldrá al mercado? “Cuando este panorama mundial por el Covid 19 se haya calmado”, afirma, encogiendo los hombros. Hacia el final de la charla Abel da un mensaje esperanzador sobre, precisamente, la pandemia. “Soy muy creyente y confío en que vamos a trascender esta situación para seguir adelante, más unidos que antes”.