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Escobar, Paradise Lost: el ‘gringo’ y el narco


Benicicio del Toro en ‘Escobar, Paradise Lost’, con guion y dirección de Andrea Di Estefano.
Benicicio del Toro en ‘Escobar, Paradise Lost’, con guion y dirección de Andrea Di Estefano. Chapter 2, Jaguar Films

La historia que aquí se cuenta empieza en Medellín, Colombia, 1991. El personaje del momento, Pablo Escobar, ha caído en desgracia. A punto de ir a la cárcel manda a llamar al canadiense novio de su sobrina, a quien dice considerar como a un hijo. La orden que recibe el aterrado joven es muy dura de asimilar, más aún de cumplir. Es la escena que anticipa el clímax dramático. Nos ha conquistado, y ya no hay peligro de volver atrás, al principio de esta trama que ha sembrado óptimamente la expectativa.

Nick, un canadiense a quien llaman “gringo”, ha llegado a este paraíso colombiano donde surfea con su hermano y conoce a una bella muchacha de la región. Lo interpreta Josh Hutcherson; “el Yuma” de 7 días en La Habana vuelve a la geografía latinoamericana. El otro es Benicio del Toro, quien fue Ernesto Guevara y aquí logra a un mejor Pablo Escobar: despótico, frío, terrible, rodeado de sus serviles parientes, esos tipos fuertes y fieles, decididos a todo por él.

Hutcherson, a su vez, es admirable como el joven extranjero algo tonto y con cara de asustado en medio de este clan de matones. Esta página –imaginada– que tiene en el punto de mira al narcotraficante, revela el enorme poderío de un hombre que, aún siendo buscado y atacado por los medios, era capaz de movilizar una cuadrilla policial, en los pueblos donde su nombre era bendecido por miles de partidarios.

Salvo pequeñas pifias del guion –repetir frases como recordatorio es vicio de folletín televisivo; la foto familiar de un personaje clave le pone una nota fabricada y sensiblera al clímax–, la historia de Nick y Escobar es potente y crece en expectativa. Su guionista y director Andrea Di Estefano se ha concentrado en relatar su cuento, sin intentar abarcar demasiado. Matar o no matar es la cuestión, y el filme comienza y regresa al mismo dilema. Y prosigue en su tercer acto con intensa y absorbente tensión dramática. • 

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de junio de 2015, 2:41 p. m. with the headline "Escobar, Paradise Lost: el ‘gringo’ y el narco."

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