La Orquesta Sinfónica de Miami regresa con un concierto para toda la familia
Tras más de un año sin presentarse en espacios cerrados por causa de la pandemia, la Orquesta Sinfónica de Miami (MISO por sus siglas en inglés) regresa con un concierto dirigido a toda la familia.
La función, que se propone impactar el alma de la audiencia bajo la batuta del maestro Eduardo Marturet, ocupará el Knight Concert Hall del Adrienne Arsht Center for the Performing Arts el domingo 7 de noviembre a las 6 pm.
La música latina, el jazz, el pop y el rock integran el programa que representa la naturaleza multicultural de Miami con todas sus variantes.
“Esta es una oportunidad que la vida nos vuelve a dar, por eso todos regresamos más fuertes que nunca y agradecidos de poder seguir adelante y de vivir”, expresó Marturet al referirse al inicio de la nueva temporada que descorre el telón con la obra Jake the Philharmonic Dog (Jake, el perro filarmónico), un estreno mundial original de la compositora y escritora neoyorquina Karen LeFrak.
“Se trata de una historia maravillosa en la que podemos entender los sonidos y los instrumentos desde la experiencia de un perro (entrenado) que estará con nosotros en el escenario (para interactuar con la orquesta)”, anunció la actriz y esposa del maestro, Athina Klioumi, quien además de ser miembro de la junta de consultores de la agrupación narrará el cuento.
Según las notas al programa, la audiencia podrá disfrutar de una experiencia fabulosa y muy humana de la mano de un director que invita a compartir por medio de la música todo lo aprendido durante la pandemia.
A lo largo de la tarde también se escucharán la Rapsodia de Rachmaninoff sobre un tema de Paganini, Op.43, y la Sinfonía No. 2 de Brahams, Op. 73.
“La vida puede ser tan corta, así que disfrutar la buena música, la naturaleza, y a los amigos es fundamental”, añadió Klioumi, tras afirmar que “estamos volviendo a salir al mundo y tenemos que conectarnos más con todo para poder vibrar en frecuencias altas, y la música es una de ellas”.
Por su parte, Marturet señaló que no se debe pensar en obras elitistas porque hay que enriquecer la espiritualidad de todo el público.
“Esto que ocurre en Miami, no sucede en otras ciudades del mundo. (En la orquesta) tenemos músicos de más de 25 países y el sesenta por ciento de ellos son hispanos, (algo que) se refleja en nuestro repertorio. Las orquestas sinfónicas suelen ser como unas torres de marfil que tocan lo que ellos quieren para ellos, y en Miami pensamos que no debe ser así”, dijo el multipremiado director venezolano establecido en Miami desde hace 16 años, tras destacar que cada vez más artistas quieren vivir en esta ciudad, como es el caso de la pianista francesa Christie Julien, que participará en el concierto.
“Nos honra contar con ella en Miami y que tenga su gran estreno con nosotros en esta obra. Tenemos que aprender a vivir y convivir de nuevas maneras y para eso la música es fundamental”, subrayó Marturet, quien ha estado al frente de la Berliner Symphoniker, la Concertgebouw Kamerorkest, la Orquesta de Cámara de la Comunidad Europea, la Orquesta Filarmónica de Rheinland-Pfalz, la Renania-Palatinado y la Orquesta Sinfónica de La RAI, en Italia, entre muchas otras.