Lo que no se vio del Latin Grammy: conciertos privados, bodas sorpresa y fiestas apoteósicas
La cortina de la edición de 2021 de los Latin Grammy no había terminado de descender en la Grand Garden Arena de Las Vegas, cuando la tribu —para usar palabras de Camilo, el principal ganador— de la música latina se había comenzado a desbandar. Algunos se fueron directo a la fiesta oficial, auspiciada por la Academia Latina de la Grabación. Otros fueron a cambiarse causando grandes aglomeraciones en sus hoteles. El resto decidió aprovechar las delicias gastronómicas de la Ciudad del Pecado, antes de asistir a las “after-parties” privadas.
Y es que aunque lo que se vio en las transmisiones oficiales fue una delicia con gritos de “Patria y vida”, la canción del año, un feliz Camilo quien llegó como el más nominado y terminó como el más premiado con cuatro premios, bachata, merengue, bossa-nova, Nayi casa, flamenco, salsa, pop, banda, mariachi y rock en español, lo más sabroso de la semana de los Latin Grammy de 2021 pasó detrás de las cámaras.
El lugar donde se congregaron más ganadores fue el sofisticado club XS, donde se celebró una apoteósica fiesta “Bresh”, un evento al que sólo invitan a los personajes más “in” de los alrededores.
Con la familia Montaner en pleno, Anitta, Naty Peluso y muchos más, la pachanga organizada por Sony Music se extendió hasta la madrugada, aunque no sin disgustos. Sin haber alertado sobre una hora límite de entrada, agresivos agentes de vigilancia del local impidieron que muchos de los invitados de la disquera entraran al local. Parecía un serio descuido dejar en la puerta a una estrella como Danna Paola, quien fue hasta intimidada por los vigilantes. Otros nominados como el productor venezolano Motiff y otros artistas destacados sufrieron situaciones similares.
A menos de una milla, Warner Music había invitado a sus principales talentos y ejecutivos a una suculenta cena italiana en “Tableau”, un restaurante en el exclusivo complejo Wynn.
Anitta y Sofía Reyes pasaron antes por allí, al igual que el productor estrella Mauricio Rengifo, el director venezolano Daniel Durán y su esposa la cantante Sharlene, la celebridad de las redes Mario Bautista, el dueto Lagos, Myke Towers y muchos más. Un bar abierto y delicias de pasta y frutos del mar fluyeron en abundancia.
Horas antes Towers había sorprendido a la audiencia de los Latin Grammy con una versión pop de “La curiosidad”, su canción con Jay Wheeler, que comenzó con una sabrosa salsa.
Los Montaner habían comenzado a festejar temprano. Rícardo Montaner ganó el primer Latin Grammy de su carrera por “Porque Dios así lo quiso”, un dueto con Juan Luis Guerra.
Los más emocionados eran los artistas cubanos que lograron el repudio colectivo al régimen cubano al grito de “Patria y vida”. Encabezados por Yotuel, Alexander Delgado y Randy Malcom de Gente de Zona, Descemer Bueno y el rapero El Funky cantaron el himno del movimiento contra la dictadura castrista en la isla y fuera de ella. Fue muy emocionante ver al público, entre ellos algunos de los artistas más importantes de la música latina gritando “Cuba libre”.
No cabe duda de que ya antes del triunfo de anoche, los Latin Grammys habían sido generosos con Yotuel y Beatriz Luengo. La pareja se casó por segunda vez, en una emocionante ceremonia sorpresa.
Si bien la gala de los Latin Grammy ofreció momentos emocionantes, merece una mención más que especial la presentación del español C Tangana, quien montó una mesa de talento. La legendaria familia Carmona, Israel Fernández y La Húngara le pusieron el flamenco más auténtico. El plato fuerte más la melodía del artista y el piano electrónico de su productor Alizzz, pero el postre fue, sin la menor duda, ver a los gigantes de Natalia Lafourcade y Jorge Drexler, más Nati Peluso y Omar Apollo acompañándolos a las palmas. Es más, a pesar del fervor merecido que despierta Rubén Blades, el disco de C Tangana “El Madrileño” merecía ser disco del año y no el ganador del panameño. “Todos somos latinos, no importa donde nacimos y es maravilloso ver toda fusión y explosión cultural”, dijo el patriarca Antonio Carmona a el Nuevo Herald horas antes en la suite de regalos de los Latin Grammys.
Esa sensación se amplificó en los camerinos, donde Juan Luis Guerra parecía el principal anfitrión. Sus charlas con grandes amigos como Juanes, Drexler y otros estaban bañados de sonrisas. El cantautor dominicano había estado alejado de grandes multitudes hasta este viaje.
Muchos otros también pasaron a presentar sus respetos a Blades. Residente, autodenominado su hijo musical, parecía el vigía de la corte, muy emocionado.
Pero la noche de la gala no fue la única de exuberancia en la semana de los Latin Grammy. La revista Rolling Stones lanzó su edición panlatina con una fiesta la noche anterior en la nueva zona “cool” de Las Vegas llamada Área 15. Pedro Capó, Kany García, Fito Páez y Ozuna dieron mini conciertos a lo largo de la celebración. Dada la importancia de la legendaria revista, los artistas latinos no perdieron la oportunidad de pasar por allí. Juanes, Mau y Ricky, C Tangana, Lasso, Adán Jodorowsky, Marcos Mares y más compartieron hasta altas horas de la noche.
La abundancia de jolgorio no opacó, sin embargo, la alegría de estar juntos, pues aunque la academia fue muy estricta con las medidas anticovid, para muchos era el primer gran evento desde que comenzó la pandemia.
En pasillos, fiestas y camerinos se hicieron acuerdos y nacieron ideas que veremos en los próximos meses, pero no es lo único que se gestó allí. Mon Laferte y Evaluna Montaner presumieron sus embarazos. En 2022, probablemente hablen en sus entrevistas de sus bebés y entre los nominados estarán los bebés musicales procreados en Las Vegas.