Entretenimiento

‘Mainly Mozart Festival’, un concierto ‘divino’


Bailarines del Miami City Ballet participaron en el cierre del Mainly Mozart Festival en el Arsht Center con una coreografía de Adriana Pierce.
Bailarines del Miami City Ballet participaron en el cierre del Mainly Mozart Festival en el Arsht Center con una coreografía de Adriana Pierce. Miami Chamber Music Society

Con La divina comedia, de Dante, como tema central, cerró brillantemente la edición XXII del Mainly Mozart Festival en el Arsht Center. Un concierto multimedios en el que se combinaban talentosas pianistas, una soprano de renombre internacional, bailarines, coro, proyecciones alegóricas al clásico dantesco y narraciones, atrajo a un nutrido público a pesar de que se trataba de una calurosa tarde de domingo.

Abrió la tarde la Sonata en do mayor K. 545, de Mozart, en arreglo para dos pianos de Grieg. Las brillantísimas Grace Fong y Marina Radiushina tuvieron a su cargo esta espléndida muestra del arte mozartiano. Acople impecable, sutileza interpretativa y solida técnica distinguió la ejecución de estas dos divas del piano.

A Radiushina se unió después otra diva, pero del canto, la siempre en ascenso María Aleida que se lució en una nueva adquisición a su repertorio, la Canción de Solveig, de Grieg. Seguidamente, Vorrei spiegarvi, oh Dio, de Mozart, exquisita aria de concierto en la que la cantante hizo gala de su madurez dramática. Cerró su intervención con un despliegue de virtuosismo, la famosa aria Der Hölle Rache, de La flauta mágica, de Mozart. La diva fue ovacionada con abundantes gritos de “Brava”.

La segunda parte de la tarde estuvo dedicada enteramente a la Sinfonía Dante, S. 648, de Liszt, en arreglo para dos pianos del propio autor, a cargo de las pianistas mencionadas. La ambiciosa producción que incluyó proyecciones, bailes y la participación del Miami Children’s Chorus y de María Aleida como solista, resultó abigarrada y excesiva.

La narración en off, a cargo de Frank Cooper, que iba resumiendo la trama de La divina comedia, en ocasiones se superponía a la música y afectaba su justo disfrute. Sin contar que las narraciones en solitario rompían la fluidez y alargaban el espectáculo. De igual manera, la lamentable participación de los bailarines del Miami City Ballet con una coreografía simple y rutinaria de Adriana Pierce, distraía más que aportaba al efecto de la música. Para colmo, en algún momento complicaban en los movimientos a la soprano que a través de un chal se “desdoblaba” en una bailarina. La intención era buena, pero en el arte a veces menos es más. Hubiera bastado con poner algunos textos en las proyecciones que no hubieran afectado la música.

Los bailarines estaban de más. Esa música podría quizá inspirar un ballet, pero ya eso sería otra cosa. La mezcla de elementos a veces afecta la concentración del espectador, y en lugar de enriquecer la experiencia, la lastima. Las pianistas eran excelentes, el coro y la soprano también; no era necesario tanto esfuerzo. No obstante, hay que agradecer a este Festival su brillante trayectoria que desde sus humildes orígenes ha culminado este año con largos aplausos en uno de los principales teatros de la ciudad. • 

daniel.dfernandez.fernandez @gmail.com

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de julio de 2015, 10:59 a. m. with the headline "‘Mainly Mozart Festival’, un concierto ‘divino’."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA