Mónica Llobet y su ‘Alma de tango’ en el Biltmore
Antes de que se oiga la música se comienza con los pasos del aprendizaje: “Uno, parampanpán, dos, parampanpán, tres, parampanpán, cuatro…”, canta Mónica Llobet en las clases, mientras les muestra a los bailarines principiantes los movimientos del tango de salón.
Son los cursos de Alma de tango, que después se animan con la música pasional del tango argentino, la milonga y el tango vals, las tres clases de baile que se practican bajo la dirección de Llobet, bailarina de tango con 20 años de experiencia y premiada en varios concursos mundiales.
Al principio, los estudiantes caminan copiando sus movimientos. Pronto, todos se adaptan al ritmo tan porteño que surge en medio de la noche. Hombres y mujeres hacen figuras con la pierna que les queda libre en cada paso, y más tarde ya evolucionan, alternando los pasos por el costado y en forma oblicua sobre el piso del salón, acercándose más a la forma tradicional de este baile.
La cita es los martes en el Danielson Gallery del Hotel Biltmore de Coral Gables, a las 8 p.m. Y la culminación de estas clases será la Fiesta blanca (The White Party), el 4 de agosto, también martes, en el Grand Country Club Ballroom del hotel, donde Llobet escenificará el White Show, con Richard Council. El requisito será ataviarse de blanco para un salón todo en blanco que atrae también a visitantes de otras ciudades al hotel.
“Ella es muy buena maestra”, dice el joven Andrew Otazo, de la Escuela de Negocios de Harvard University, de paso en Miami. Aunque ya él aprendió tango en Argentina donde vivió por algún tiempo, pero lo viene a practicar y trae a sus padres Julio Otazo y Cruz Hernández, que muestran que ya son buenos bailarines de salón.
“Luego de varios años de viajes y actuaciones en distintos sitios del mundo, tomé la decisión de retornar y establecerme en Miami, mi sitio de origen”, cuenta Llobet. “Es entonces cuando establezco Alma de tango. Nuestra noche de estreno se llevó a cabo en mayo del 2006 en el Hotel Ritz-Carlton de Coconut Grove. Para mi grata sorpresa, de la noche a la mañana se desarrolló una comunidad de tango que tuvo un crecimiento significativo e inmediato. En el año 2009 nos mudamos al histórico Hotel Biltmore de Coral Gables, un sitio perfecto para recrear un ambiente íntimo de una milonga”.
Uno de los misterios del tango es que parece muy difícil. “No hay pasos difíciles, el tango se baila caminando. Si puedes caminar, puedes bailar el tango”, profesa Llobet. “El secreto está en que la persona pueda escuchar y sentir la poesía de la música, y al mismo tiempo conectarse con su pareja de baile”.
El tango es el baile del hombre y la mujer y si uno no tiene compañero o compañera ¿qué hace? “Una de las cosas más hermosas del tango es su cálida y amigable comunidad. No solamente en Alma de tango, sino alrededor del mundo”, dice la maestra. “Durante las clases de grupo, se tiene la oportunidad de cambiar parejas como medio para aprender y practicar el arte de liderar y seguir a la pareja en el baile. Es también una gran manera de forjar nuevas amistades”.
Pero el tango argentino no es tan fácil como ella dice, y la bailarina acepta que es un baile de mucha pasión que puede ser intimidante para un mero aprendiz.
“Todos aprendemos a nuestro propio paso o ritmo, y el tango tiene varios niveles. Es sin duda una pasión o viaje de por vida. Pero tengo estudiantes que bailan una milonga básica incluso luego de su primera lección”, afirma la profesora, invitándonos a seguir acudiendo a sus clases los martes, y a la Fiesta Blanca del 4 de agosto. •
‘Alma de tango’ se reúne los martes en el Danielson Gallery Ballroom, Hotel Biltmore, 1200 Anastasia Ave., Coral Gables, Florida. Costo: $20 por clase, que incluye principiantes, avanzados y Milonga Cash Bar. (305) 431-7727 y www.facebook.com/almadetango, Twitter: Monica Llobet @Alma_de_Tango, Instagram: Monica Llobet
olconnor@bellsouth.net
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de julio de 2015, 1:20 p. m. with the headline "Mónica Llobet y su ‘Alma de tango’ en el Biltmore."