Nat Chediak recibe Premio Lydia Cabrera 2015
Nat Chediak estaba con el pie en el avión, literalmente, cuando relataba sus andanzas por el cine y la música. Iba a ejercer como jurado en la segunda edición de los Premios Platino del Cine Iberoamericano, en Marbella, este pasado fin de semana. Ha regresado ya, porque el viernes 24 de julio recibirá de la organización ArtesMiami, que preside Aida Levitan, el Premio Lydia Cabrera 2015 por su extensa contribución a la cultura fílmica y musical internacional.
Iba en este viaje como “miembro raso del jurado”, dijo, pero con la alegría de que el actor escogido por la labor de toda una vida era Antonio Banderas, a quien él dio a conocer en Estados Unidos, al mismo tiempo que a Pedro Almodóvar, con la película La ley del deseo. Eso fue en el Festival Internacional de Cine de Miami, que él fundó en 1984 y dirigió por 18 años.
Aquel era cine de arte, pero después de las proyecciones venía el club de jazz, donde interpretaban los mejores músicos del momento. Cuando se retiró del Festival se convirtió en coproductor del sello Calle 54 Records, que lanzó, entre otros, el histórico Lágrimas negras, con Bebo Valdés y Diego El Cigala. Con toda la serie recibieron seis Grammys.
Ahora dirige el Coral Gables Art Cinema. “Soy una persona distinta, en una situación distinta, si no hubiese cambiado en los 13 años que estuve ausente, no habría experimentado ningún crecimiento vital, pero no ha cambiado mi filosofía acerca del cine y de la vida”, afirmó Chediak desde el aeropuerto de Miami. “Cuando empecé en 1973 con la Cinemateca [en Coral Gables también] era una pequeña hazaña, la gente no estaba acostumbrada a un cine de arte, como yo me lo había planteado”.
“Esa era una época en que muy pocos veían el cine como arte”, subrayó el realizador fílmico Fausto Canel. Estaba en la avenida Alcázar, número 235. “Tres cuadras al norte de donde estoy ahora, o sea me ha tomado más de 40 años mudarme tres calles, a un paso más lento que un elefante”, comentó Chediak. “Ese inicio fue modesto, pero llegó a convertirse en un punto de referencia, y al pasar de los años fue lo que hizo posible el Festival de Cine”.
“Nat Chediack es un hombre apasionado del cine y de la vida. Y, a veces, las confunde. Hizo de un sueño, un cine –la Cinemateca– y de un cine, un festival de cine, que logró, en poco tiempo, ser uno de los más acreditados de Estados Unidos”, opinó el cineasta Orlando Jiménez Leal sobre el premio Lydia Cabrera de este año. “Además, lo convirtió en un prestigioso acontecimiento cultural al invitar a importantes escritores, poetas, y directores de cine a dar charlas y conferencias. Sembró en un páramo, una rosa”.
Chediak está programando el Coral Gables Art Cinema para el comienzo de una nueva temporada después de la semana del 7 de noviembre. “Es con la misma filosofía de siempre”, aseguró. “Llegó un momento en que la gente iba a la Cinemateca, compraba una entrada y después preguntaba lo que estaban pasando”.
Su esperanza es que eso vuelva a ocurrir. “Prefiero pasar un clásico restaurado, y que tengamos confianza en esa película”, explicó Chediak. “Trabajo con dos jóvenes: Javier Chávez, cubano, y Benjamín Delgado, de origen mexicano, directores asociados, discutimos las películas y llegamos a un consenso, esa es la manera en que yo programaba el Festival. Nunca he funcionado como lobo estepario”.
Realizadores internacionales como el serbio Emir Nemanja Kusturica prefirieron estrenar en el Festival de Miami que en el de Nueva York. “Sucedían cosas así, Buena Vista Social Club se pasó aquí poco más de 24 horas después del estreno mundial en Berlín, de donde venía el director Wim Wenders, y meses antes de que se viera en La Habana”, contó Chediak.
El pintor Arturo Rodríguez lo metió en el mundo del jazz en serio, y fue responsable de que él haya emprendido ese camino. “Siempre fui melómano, pero Arturito fue el que me abrió las puertas al jazz latino, y yo a la vez a Fernando Trueba, que dicho sea de paso, ayer se ganó el premio Nacional de Cinematografía de España [el 14 de julio]”, dijo.
“Creo que Nat ha sido uno de los grandes promotores del jazz, siempre se preocupó por la parte musical del festival, con un gusto exquisito”, recordó el pintor. “Todos los discos que hicieron [Chediak y Trueba] los considero clásicos desde Lágrimas negras, hasta Estrella Morente. Pero todo sin concesiones comerciales, por amor a la música, no por vender discos. Nat siempre fue un gran discípulo”.
“Chediak es un fino intelectual, además de ser un hombre de cine, es un gran investigador de la música del jazz latino [publicó en 1998 Diccionario de Latin Jazz] , siempre ha sido para mí un especial consejero de todos mis proyectos”, dijo el violinista Federico Britos, que ha participado en varios de sus discos.
Cuando Chediak llegó a los nueve años a Miami en enero de 1960, estuvo aquí poco tiempo, porque al padre lo hicieron diplomático del gobierno libanés. Vivió en Ciudad de México primero y en Beirut después, donde se graduó de la secundaria a los 17 años, en junio de 1967, en el medio de la Guerra de los Seis Días, y bajo ley marcial.
“Fue una niñez y adolescencia movida”, aseveró, “lo constante para mí fueron la música y el cine, mis grandes amigos de siempre, tanto es así que me siguen acompañando. En Calle 54, tanto mi coproductor Fernando como yo, tenemos la misma visión del cine como de la música: es un esparcimiento, como un bálsamo. Y ni soñar jamás que el primer disco Lágrimas negras, de Bebo y El Cigala vendiera más de un millón de copias, porque yo no había pisado un estudio de grabación hasta los 50 años, si alguien me hubiera dicho que yo y Fernando seríamos productores de éxito les diría ‘están locos de atar’ ”.
El Premio Lydia Cabrera lo promueve el US Century Bank. “Nos complace en apoyar de nuevo a Artes Miami y principalmente este premio, para honrar a los artistas más importantes y reconocidos en nuestra cultura local”, dijo Carlos J. Dávila, presidente y CEO de esta entidad. Alirio Torrealba, urbanizador venezolano que está construyendo Biltmore Parc, en Coral Gables, ha sido otro donante, porque “tiene que ver con un premio a la cultura y la vida de esta ciudad”.
El premio han recibido en años anteriores, Gloria Leal, Luis de la Paz, Carlos Alberto Montaner y Olga Connor, dijo Levitan, su fundadora y animadora, y añadió que Chediak sabía escoger un equipo de líderes culturales para darles glamour a sus eventos.
“Recuerdo las fastuosas e imaginativas fiestas en el Palacio de Vizcaya, organizadas por la artista Meme Ferré, en sí toda una instalación de arte, y el club de jazz donde tocó Paquito D’Rivera, entre otros grandes del jazz latino”, expresó Levitan.
El homenajeado conoció a Lydia Cabrera. “Lydia fue una figura cimera. Su libro El monte es un punto de referencia, y me alegro de haberla conocido en persona. Siempre me he sentido cubano, en mis 65 años, y tanto Guillermo Cabrera Infante como Néstor Almendros, René Jordán y Orlando Jiménez Leal me arroparon, les debo mucho a ellos como preparación y a esta comunidad como aceptación”.
El premio en memoria de la escritora cubana Lydia Cabrera será presentado en un almuerzo el viernes 24, a las 12 del día, honrando a Nat Chediak, por la Doctora en Letras Aida Levitan, presidenta de ArtesMiami , Carlos Dávila, presidente y CEO de U.S. Century Bank y Alirio Torrealba, ejecutivo de Biltmore Parc. El costo es $125 por persona: info@artesmiami.org
olconnor@bellsouth.net
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de julio de 2015, 1:03 p. m. with the headline "Nat Chediak recibe Premio Lydia Cabrera 2015."