‘Lookingglass Alice’, diversión y reflexión para toda la familia
Con adaptación y dirección de David Catlin, se estrenó exitosamente en la noche del jueves, en el Lynn Wolfson Stage del Arsht Center, Lookingglass Alice, basada en las dos famosas novelas de Lewis Carroll que tienen a la niña Alice como protagonista.
Se unen las peripecias de Alicia en el País de las Maravillas y Alicia a través del espejo en una trama festinada y un tanto confusa que divierte y también por momentos invita a reflexionar. La obra adolece de una excesiva confianza en que el público ya sabe de qué se trata; pero por muy famosa que sea una obra, hay que dejarlo todo muy claro para los que la enfrentan por primera vez.
Además, el principio resultó muy lento, quizá los actores estaban un tanto fríos o el público algo desconcertado ante el híbrido espectáculo. Hacia el segundo tercio, todo se movió con mayor fluidez y las risas y los aplausos se hicieron más frecuentes; aunque también hubo quienes dejaron sus asientos, por otra parte, bastante incómodos, ya que eran sillas metálicas, nada comparable con las butacas de la sala principal del Ziff Ballet and Opera House, en las que el público pensaba sentarse.
Con algo de teatro, algo de circo y algo de comedia musical, esta Alice se pasea por el mundo mágico que creara Lewis Carroll de manera un tanto superficial y pedestre, como para hacerla accesible a los más jóvenes, aunque no lo logra. Los más chicos eran los más apáticos.
Lindsey Noel Whiting se desempeña brillantemente como la traviesa protagonista que no solo se mantiene en escena durante los 90 minutos sin interrupción que dura la función, sino que ejecuta actos de agraciada acrobacia. Igualmente meritoria la multiplicidad interpretativa de Samuel Taylor, quien encarna al Caballero Blanco, al propio Carroll y a otros. Molly Brennan como la Reina Roja y otros personajes también arrancó aplausos. Kevin Douglas fue un delicioso Sombrerero Loco, mientras que Adeoye encarnó con gracia al Gato de Cheshire. Todo el elenco, con la excepción de Whiting, se transforma constantemente haciendo gala de expresión corporal, malabarismos, dominio de los zancos y otros recursos escénicos. Una pena que tanto talento y esfuerzo se disperse en un texto confuso. Quizá la combinación circo-teatro no le va a la obra original.
No es esta una puesta a lo Cirque de Soleil; pero una vez aceptada su concepción y su nivel, puede ser disfrutable, pues al final muchos se pusieron a aplaudir de pie. Hay música, colores, luces, acrobacias, juegos con participación del público y un sinnúmero de situaciones chistosas, pero también se mantiene el mensaje de que todos al igual que Alice, al final de las absurdas aventuras de la vida y del encuentro con personajes enigmáticos, podemos, a pesar de la caída inicial, llegar a ser reinas y reyes. •
‘Lookingglass Alice’ se mantendrá en el Arsht Center hasta el 16 de agosto. Entradas: (305) 949-6722 y arshtcenter.org.
daniel.dfernandez.fernandez@gmail.com
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de julio de 2015, 1:15 a. m. with the headline "‘Lookingglass Alice’, diversión y reflexión para toda la familia."