Amy, ‘Back to Black’
El video colgado en Youtube de Amy Winehouse en su desatrosa presentación en Belgrado, es una de las póstumas imágenes de la cantante británica que tristemente han quedado en el recuerdo. El lastimoso cuadro de la muchacha de ojos repintados, peinado beehive y variopintos tatuajes, que, completamente ebria, apenas puede sostenerse en el escenario, y ante chiflidos de la multitud intenta cantar –y no canta, desencanta–, una de sus bellas canciones de amor y dolor: Back to Black, es difícil de contemplar.
Un documental llamado Amy hubiese sido la oportunidad de distanciar esa imagen penosa de una artista que fue y será mucho más que la mujer ebria en el escenario. Pero aquí hemos vuelto a lo negro –como dice su canción–, la parte tenebrosa de su existencia, que acabó con la vida de la estrella que se ha sumado al Club de los 27 (los famosos que perecieron a esa edad). Y si aquello era una sola escena, aquí tenemos la película completa, enfocada en el deterioro gradual, destrucción y muerte de la cantante Amy Winehouse.
El documentalista Asif Kapadia (también director de Senna) tiene de protagonista a una de las voces más genuinas y hermosas del siglo XXI en Gran Bretaña; la ganadora de cinco Grammys que interpretaba con extraordinaria intensidad y emoción sus canciones –con esa mezcla de jazz, pop y soul que le salía del alma. Pero el documental poco habla de la música y de la creación.
El morbo y la tentación de asomarse a la degradación del ser humano parece ser el espíritu que mueve este trabajo. Veremos un arsenal de imágenes y grabaciones caseras, inéditas –un alto porcentaje de ellas fuera de foco– con múltiples poses de la intérprete de Rehab chispeante, juguetona, amorosa, llorosa, drogada o alcoholizada –sin escatimar fotos impresentables–, que de tan repetitivas llegan a provocar tedio. Y, sobre las imágenes, las voces en off de entrevistados –artistas, amigos, familiares– voces que, sin los rostros, se sienten extrañamente lejanas.
Amy es un filme con alma de paparazzi, que descubre a la chica risueña y encantadora que hay detrás del ícono, pero, sobre todo, al ser perturbado, traumatizado por la fama, por la crueldad de los medios, por algunos seres que la rodearon y por quién sabe cuántos demonios. •
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de julio de 2015, 1:59 a. m. with the headline "Amy, ‘Back to Black’."