Entretenimiento

el talento puro de Paul Potts


James Corden en ‘One Chance’, dirigido por David Frankel.
James Corden en ‘One Chance’, dirigido por David Frankel. The Weinstein Company

Solo un chance le dio la vida al famoso cantante inglés Paul Potts, y lo aprovechó. Lo anterior habían sido sinsabores, desde que en su niñez y adolescencia los chicos del barrio lo acosaban y perseguían hasta que llegaron a romperle los dientes. Gordito, tímido, poco agraciado, Potts vivió rodeado de risas y burlas, pero él, con su extraordinaria voz, solo cantaba y cantaba. Luego padeció otros sufrimientos, un accidente en motocicleta, un tumor benigno que le impidió usar sus cuerdas vocales por cierto tiempo, fueron días difíciles para un hombre que había nacido para el bel canto.

Esta es la historia de Potts, que el neoyorquino David Frankel lleva a la pantalla. El biopic añade la parte sentimental, con la chica, Julz (Alexandra Roach), con la que Potts se casó. Cuenta los esfuerzos del cantante para reunir dinero e irse a Italia con el fin de tomar clases de canto; su infortunada audición ante Luciano Pavarotti; su frustrado regreso al sur de Gales, donde vuelve a ser un oscuro vendedor de teléfonos celulares, mientras de noche canta ópera en un teatrito amateur. El biopic revela –y contrasta– la ignorancia de la gente simple de pueblo y un padre rústico e inculto, con la sensibilidad y talento de su protagonista.

El día crucial del 2007 que el anónimo Potts se presentó en una audición del programa Britain's Got Talent, e interpretó el Nessun Dorma, de Giacomo Puccini, todo cambió. Dejó al público estallando en aplausos y a los jueces, antes con poses aburridas, súbitamente boquiabiertos. “Así que trabajas en una tienda de celulares”, exclamó Simon Cowell. Se aprecian las imágenes reales del momento, en un montaje que se imbrica perfectamente al filme. Poco después Inglaterra entera lo conoció, y hasta la Reina Isabel II se deleitó con la extraordinaria voz del tímido galés.

Interpreta al tenor el británico James Corden (The History Boys) en notable actuación que reproduce la imagen del joven hipersensible, que da torpes brinquitos con las rollizas piernas (se la pasa corriendo en el filme). El biopic no llega a alcanzar la plenitud, tierno y amable pero tópico y simplista, se le queda rezagado a este ser especial y nada simple, que, siendo el reverso de la convencional figura de la estrella, triunfó con puro talento.• 

Esta historia fue publicada originalmente el 16 de octubre de 2014, 8:00 a. m. with the headline "el talento puro de Paul Potts."

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