Entretenimiento

Irrational Man, la nueva de Woody Allen, medianamente disfrutable


Joaquin Phoenix (centro) en ‘Irrational Man’, dirigida por Woody Allen.
Joaquin Phoenix (centro) en ‘Irrational Man’, dirigida por Woody Allen. Sabrina Lantos/Sony Pictures Classics

Woody Allen, el imparable genio, parece haber agotado toda su inspiración en Blue Jasmine. Su penúltimo filme, de nombre poético como casi todos, Magic in the Moonlight –por no hablar de uno anterior, Midnight in Paris– ha comenzado a deslucir una carrera de cinco maravillosas décadas que el cineasta continúa prolongando con una producción al año.

Irrational Man es la pieza número 46 salida de la nueva etapa de la fábrica Allen. No es magnífica, solo medianamente disfrutable, porque sigue siendo Allen, con sus chispeantes diálogos y su tono existencial, aunque hay poco de ese espíritu perversamente travieso y divertidamente intelectual que nos cautivó al verlo de la mano de Mariel Hemingway y junto a Diane Keaton en Manhattan, –y seguimos extrañando a su musa: la ciudad de Nueva York.

Siempre hay reparto de lujo en los filmes de Allen. ¿Y quién le diría que no a un rol ofrecido por Woody? Por sus platós ha pasado una constelación de estrellas. En la próxima estará Kristen Stewart. Pero en este filme Joaquin Phoenix y Emma Stone son, más que los agraciados, los contrafuertes de la nueva historia del genio octogenario.

El filme tiene de protagónico a un atormentado profesor en crisis existencial, una historia que se apega más a un gris tono intelectual y pasa volando a ras de esos dilemas filosóficos de las relaciones humanas y perturbadoras agudezas del director de Annie Hall. El (Phoenix) sale con una alumna (Stone) –más bien ella lo sonsaca a él. Se trataría de un conflicto generacional –aunque tal vez no moralista, tratándose de Allen. Pero la comedia, que no es risueña, no va por ahí, sino a la manera de Match Point, por la vía de un crimen –que ha seguido el espectador omnisciente. Se trata del asesinato que un hombre irracional comete, y que conduce a que la amante jovencita retroceda al punto de partida, al novio que antes tenía; ¿la moraleja?, mejor chico aburrido que profe psicótico.

Mientras todo lo anterior es ligera y vaga hojarasca, el filme nos reserva una escena –la del elevador– un magnífico e intenso clímax dramático en el que vemos el reflejo del cineasta de otras épocas. • 

pilayuso@yahoo.com

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de agosto de 2015, 1:49 p. m. with the headline "Irrational Man, la nueva de Woody Allen, medianamente disfrutable."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA