Lindsay Casinelli, entre rounds y renaceres
En el cuadrilátero de la vida, hay momentos para golpear y otros para respirar. Lindsay Casinelli, una de las voces más reconocidas del periodismo deportivo en español, está justo en ese punto entre round y round. Luego de una destacada carrera en la televisión, la venezolana se encuentra en una pausa. Pero lejos de rendirse, ha encontrado nuevas formas de comunicar: en plataformas digitales, eventos en vivo y colaboraciones que la mantienen vigente y creativa.
Desde que una cámara la enfocó por primera vez, supo que lo suyo era hablar, contar, compartir emociones. Lo que pocos saben es que antes de ser periodista, vivió el boxeo desde adentro: en las esquinas, acompañando a su entonces esposo a cada entrenamiento. Esa experiencia íntima marcó su manera de entender el deporte: no como espectáculo, sino como sacrificio puro.
En esta entrevista sin maquillaje, Lindsay habla de sus comienzos, los prejuicios que enfrentó como mujer, su amor por los deportes de combate, y lo que piensa del presente y futuro de figuras como Canelo Álvarez y Manny Pacquiao. Y lo hace con la misma pasión que la ha hecho parte de la familia de millones de hogares.
¿En qué momento profesional te encuentras ahora mismo?
“Ahorita estoy literalmente en ese minuto que dan entre round y round, ¿sabes? Han sido muchos rounds de pelea, literalmente, para construir esta carrera en deportes y comunicación. Pero me encuentro justo en una pausa. El canal donde trabajaba movió su parte deportiva a México, y yo decidí quedarme en Estados Unidos. Por temas contractuales no he podido regresar aún a la televisión, pero sigo comunicando, participando en eventos, colaborando con streamers, haciendo podcasts... Aprendiendo muchísimo, porque es un mundo completamente nuevo’‘.
¿Qué te llevó a elegir el periodismo deportivo, y en especial, los deportes de combate?
“Siempre estuve cerca del deporte por mi papá, aunque no éramos tan afines, nos uníamos hablando de fútbol o béisbol. Pero el boxeo llegó a mi vida por mi primer esposo. Cuando tenía 17 años, él era boxeador y con mucho talento. Fue seleccionado para representar a Venezuela en los Panamericanos y luego lo vio gente de Golden Boy en Estados Unidos. Pero lidiaba con algo poco hablado: el miedo escénico deportivo. Era brillante en el entrenamiento, pero cuando llegaba la hora de pelear… se transformaba. Yo viví eso con él, incluso antes de estar en los medios. Fui parte de su esquina, literal. Estaba en los gimnasios, recogía el cubo de escupir, hablaba con entrenadores y campeones... Aprendí desde adentro’‘.
¿Cómo fue para ti vivir esa experiencia desde lo emocional y lo íntimo?
“Fue durísimo. No teníamos vida social. Nada de cine, ni salidas... Todo era entrenar, comer, dormir. Te das cuenta del nivel de sacrificio que implica este deporte. Por eso, cuando escucho críticas sin contexto, me da risa. La gente dice: “Canelo ya no pelea igual”. Pero no saben lo que ha pasado para llegar ahí. Muchos minimizan el proceso del atleta porque solo ven el resultado. Y sí, podemos criticar, pero con respeto al camino que han recorrido’‘.
¿Cómo diste el salto a la televisión?
“Siempre quise comunicar. Empecé escribiendo, en prensa, radio… Hasta que un día se presentó la oportunidad en TV. Recuerdo que cuando prendieron la cámara por primera vez, sentí que el corazón se me quemaba. O hablaba o salía corriendo… y hablé. Desde entonces no he parado. Me di cuenta que tenía ese ímpetu de comunicar, y cuando uno tiene esa vocación, puede hablar de cualquier tema. Eso sí, en el deporte debes especializarte, porque te expones muy rápido si no sabes de lo que hablas’‘.
¿Cuál ha sido tu mayor satisfacción en esta carrera?
“Poder hacer lo que amo, comunicar, y dejar un impacto positivo. El periodismo deportivo te permite traer cosas buenas a los hogares: un gol, una pelea, una emoción. Te conviertes en parte de la familia de quienes te escuchan o te ven. Y eso es un privilegio. Lo contrasto con mi experiencia en noticias, donde muchas veces debes dar noticias dolorosas, preguntar en medio del sufrimiento. El deporte te permite compartir alegría, pasión, y eso es hermoso’‘.
¿Y tu mayor decepción?
“Siento que el mundo del deporte no es tan generoso con la mujer a largo plazo. Me pregunto si el deporte está listo para ver a una mujer de 65 años hablando de deportes. Ojalá sí, pero aún no lo veo claro’‘.
¿Quién gana la pelea entre Terence Crawford y Canelo Álvarez?
“¡Ay, Dios mío! Va a ser una pelea complicada. Todos sabemos la calidad de Crawford, pero creo que la gana Saúl. La pelea anterior en Arabia Saudita lo tocó en el orgullo. Fue una de sus peores actuaciones y creo que eso lo va a encender. Si esa pelea le picó como pienso, vamos a ver a un Canelo con hambre, competitivo, con algo que demostrar’‘.
¿Qué opinas del regreso de Manny Pacquiao?
“Él tiene el derecho, se ganó el derecho de hacer lo que le da la gana. Es una de esas historias en el boxeo que son para enmarcar. Cómo salió de donde salió, logró lo que logró y sigue logrando. Más allá de que gane o pierda, creo que el que se va a montar en el ring va a ser un tipo preparado. A lo mejor el físico ya no le da, eso es una posibilidad, pero no le va a faltar él, su esencia. Muchos dicen “no le faltes el respeto al deporte”, pero yo creo que él no lo está haciendo. Pacquiao se ganó ese derecho… a golpes’‘.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de julio de 2025, 0:00 p. m. with the headline "Lindsay Casinelli, entre rounds y renaceres."