Eddie Redmayne le apunta al Oscar
En los últimos años, la carrera de Eddie Redmayne ha venido avanzando a pasos agigantados, no solo porque se le han presentado inmensas oportunidades, sino porque ha dado muestras de un talento que le sale por los poros. Dos años atrás, encarnó con vehemencia a Marius, el joven perdidamente enamorado de Cosette en Les Misérables, y un año antes supo ser el asistente perfecto en My Week with Marilyn, aunque en ese filme todos los honores se los llevó Michelle Williams.
En sus otras películas, The Other Boylen Girl, The Good Shepherd y Elizabeth: the Golden Age, este actor británico de 32 años tampoco pasó inadvertido. Aunque nada fue comparable al fervor que despertó la primera película que le dio cierta dosis de fama, Savage Grace, en la que vivía una relación complicada con una madre interpretada por Julianne
Moore.
Si bien nunca ha desperdiciado una buena oportunidad, sin dudas la mejor que se le ha presentado en su carrera ha sido la de interpretar a Stephen Hawking en The Theory of Everything, el filme sobre el célebre matemático que llega esta semana a las carteleras.
“Cada vez que consigo un trabajo, sobre todo si se trata de uno por el que he luchado mucho, hay un momento de euforia. Luego, unos días después, me doy cuenta de lo que voy a tener que hacer”, cuenta Redmayne en entrevista exclusiva. “En este caso, la euforia fue extraordinaria y duró menos de un segundo. Luego sentí un golpe en la boca del estómago porque comprendí cuán duro iba a ser convertirme en este personaje”.
Redmayne admite que la apuesta era muy alta, pero también confiesa que no podría haber jugado con mejores cartas. “El es un ídolo, alguien que todo el mundo conoce, pero nos permitió meternos en su vida, lo mismo que ocurrió con Jane, su esposa y con Jonathan. A todos los que participamos en el filme nos interesaba mucho ser fieles a su historia, y además sabíamos que cuando termináramos con el rodaje, iban a ver la película. Por eso me entregué de lleno a la preparación. Durante cuatro o cinco meses fui a una clínica especializada en ALS en Londres, en donde hablé con los especialistas y compartí horas con unas 30 o 40 personas que sufren esa enfermedad. Ellos también me abrieron las puertas de sus vidas, y por eso hice lo imposible por representar lo que tienen que vivir de la manera más auténtica posible”, dice.
El actor señala que, sin embargo, uno de los elementos más complicados de su interpretación no fue representar en pantalla cómo la enfermedad se iba apoderando de Hawking, sino entender las teorías de las que habla en el filme.
“Renuncié a estudiar ciencias cuando cumplí los 12 años, y me concentré más bien en la historia del arte. Por lo que no fue fácil tratar de abrir mi mente para entender lo que muchos ex compañeros de Hawking trataban de explicarme. Les pedía que, por favor, me hablaran como si tuviese siete años”, recuerda.
El resultado ha sido brillante y los rumores señalan que Redmayne no solo será nominado, sino que es el favorito para llevarse el Oscar, si logra derrotar al otro que ha fascinado a los críticos, Michael Keaton.
Para el británico, el humor ha sido la clave en su acercamiento al científico, que, en parte por los millones de libros que ha vendido y en parte por su participación en The Simpsons, es reconocido por niños y adultos en cualquier rincón del planeta.
“Conocí a Stephen cuando faltaban cinco días para que comenzara el rodaje, y aunque puede mover muy pocos músculos, si hay algo que lo distingue es la expresividad que tienen sus cejas, con las cuales transmite su chispa y su frescura”, señala. “Eso fue algo que me llevé de mi primer encuentro y lo usé en toda la película. Cada vez que él tiene que superar obstáculos que son increíblemente brutales, tratar de encontrar el humor era importante para mí”.
Más allá de lo que ocurra en la noche del Oscar, la suerte de este actor de formación shakesperiana ya está echada. Hace unos meses concluyó el rodaje de la nueva película de los hermanos Wachowski, la aventura de ciencia-ficción Jupiter Ascending, en la que comparte cartel con Channing Tatum y Mila Kunis. Pronto comenzará a filmar bajo las órdenes del director de Les Misérables y The King’s Speech, el ganador del Oscar Tom Hooper, una nueva película que pondrá a prueba su talento como actor, The Danish Girl. En esta encarnará al pintor Einar Wegener, quien en la década del 1930 se sometió a una operación de cambio de sexo. •
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uy
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de noviembre de 2014, 7:00 a. m. with the headline "Eddie Redmayne le apunta al Oscar."