Railroad Blues: nostalgia de las tabernas clandestinas
Pese a que la época de la prohibición terminó hace más de 80 años, el Railroad Blues de Miami se sigue anunciando como un bar “speakeasy”, aquellos que entre los años 1920 y los 1930 servían alcohol ilegal en tazas de café, y se hablaba en voz baja.
Entonces se escuchaban Alabama Song (Whisky Bar) y Get Happy, la mafia hacía millones con el contrabando y Eliot Ness y sus Intocables corrían por todo Chicago, respirándole en la nuca a Al Capone.
Pero ahora la historia es más sencilla porque el estilo speakeasy del Railroad Blues es solo uno de los atractivos del lugar. En este, la entrada principal, que da a la calle 14 del noreste, es una puerta metálica que imita a un estanquillo de revistas.
Adentro no tiene nada que ver con una taberna clandestina. El decorado recuerda aquellos vagones de ferrocarril del viejo Oeste, que tenían la importante función de mantener la cantina abierta para entretener a los pasajeros que no sabían qué hacer durante el viaje.
Las paredes están revestidas de madera oscura y de espejos con el azogue vencido. Hay seccionales de piel, mesas redondas y maletas tan viejas que son casi de colección, colocadas en una pared, al extremo de la barra. Sobre esta las lámparas tienen una luz amarillenta, como aquellas que quemaban kerosene. Un ambiente muy parecido al de la serie Hell On Wheels (AMC).
Desde muy temprano la música del DJ Peter (Agudelo) hace que el Railroad recuerde aquellos bares del sur de Estados Unidos. La lista de clásicos del blues es de antología. Se escucha desde un sonido más contemporáneo como el de Stevie Ray Vaughan, The Yardbirds, B.B.King, T-Bone Walker, Ray Charles y John Lee Hooker, hasta grabaciones casi rústicas, caseras, con el scratch de las placas metálicas de Bessie Smith, Etta James y Big Joe Turner.
En el bar tienen cervezas artesanales y recetas de vértigo. Desde las clásicas como el Mary Pickford, hasta de nombres sugerentes como el Air Mail, Jalisco Collins, Bathtub Gin and Tonic o el Read All About It. No trate de probarlos todos en una noche, recuerde que primero vino a escuchar música.
Al final del salón se ubica el escenario, un lugar especial adonde llegan cada noche agrupaciones y solistas de blues y rock de toda la Florida. Las descargas en vivo, a partir de las 11 p.m., hacen que el lugar se llene de jóvenes fanáticos del género.
The Skrapy, una banda de Miami se presenta el sábado. Chaly Woods en el teclado, Juan Andrés Ledesma en la guitarra, Roberto “Prum” Villar y Alex “Chido” López en el bajo, dan a conocer Black Mamba, Dust, Mamani Vice, Franz, 167 y Once, temas de su primer álbum, en proceso de grabación.
El happy hour es de martes a sábado, de 5 a 8 p.m., con todos los tragos a mitad de precio. Los miércoles suben al escenario solo cantantes femeninas. Aquí lo llaman I’m With Her Nights, porque además, todas toman gratis desde las 8 p.m. hasta la medianoche. Carly Jo Jackson, participante en la novena temporada del programa America’s Got Talent, se deja caer a veces
por allí.
Entre las bandas y solistas anunciados en la página de Facebook del Railroad Blues aparecen Adrián González, de Suénalo, Bobby Lee Rodger, Grahan Drought, Slip And The Spinouts, Similar Prisoners y Qué lástima, con su arraigada influencia de jazz, flamenco, ritmos africanos y rock and roll.
Adentro no se sirve comida, pero el Railroad Blues tiene un amplio patio al fondo donde el chef kenyano Mo Dhanji abre una parrilla con un supersazonado menú de emparedados y hamburguesas, mezcla de la cocina latina y mexicana. Hay platos desde $11 como el sándwich de churrasco, servido con salsa chimichurri, queso y trufas fritas, hasta hamburguesas con queso, o un perro caliente, o lo mejor, por un precio módico: la hamburguesa con queso, frijoles negros, chiplote y salsa orgánica.
Junto al bar, una antigua foto de una manifestación durante la Ley Seca muestra a una multitud portando carteles que piden “We want a beer.” Algo justo, y lo mejor que se puede hacer mientras se espera por una sesión de blues, jazz o rock and roll. •
Railroad Blues Bar, 280 NE 14 St. (786) 516-3393. www.railroadblues.com
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de noviembre de 2014, 7:00 a. m. with the headline "Railroad Blues: nostalgia de las tabernas clandestinas."