Julianne Moore, fascinada por el poder
En una escena de The Hunger Games: Mockinjay Part 1, que llega este fin de semana a los cines, la 4 veces nominada al Oscar Julianne Moore comparte una escena con una ganadora de la estatuilla, Jennifer Lawrence; otro poseedor de un premio de la Academia, el difunto Philip Seymour Hoffman, y el orgulloso dueño de un Globo de Oro, Jeffrey Wright. El inusual nivel de talento para una película dirigida a un público adolescente, indudablemente tiene que ver con la fascinación que han despertado los libros de Suzanne Collins.
Y esto no solo sucede entre el público joven, sino también entre sus padres. “En mi decisión de participar fui muy influida por mis hijos”, informa Moore. “Recuerdo el momento en que compré el primer libro para el mayor. Lo ví en una librería, lo compré y se lo llevé; le dije que había encontrado otro libro de su agrado”, dice.
La actriz cuenta que más tarde su hija comenzó a leerlo y que unos años después, estando de vacaciones en la playa y sin nada para leer, ella misma leyó The Hunger Games. “Me fascinó tanto que luego descargué los otros dos en la computadora y los leí en el avión, de regreso. Debo confesar que, apenas llegué, llamé a mi mánager y le pregunté quién iba a interpretar a Coin. Cuando les conté a mis hijos que iba a trabajar en la versión fílmica de los libros no podían creerlo. Nunca los vi tan felices por una película mía”, recuerda.
Curiosamente, esta no es la única ocasión en que le ha tocado interpretar a un político, ya que nadie puede olvidar el asombroso trabajo que realizó cuando encarnó a Sarah Palin en la película televisiva Game Change, con la que se ganó el único Globo de Oro de toda su carrera. “Interpretar a Palin fue uno de los mayores desafíos que he tenido como actriz, sobre todo porque es una figura muy conocida”, afirma. “Sin embargo, lo más interesante de Alma Coin es que también es muy popular. La gente siente que la conoce, por lo que si la hubiese interpretado de manera incorrecta, los fans de los libros se enojarían mucho conmigo”, confiesa.
Según la actriz de 53 años, hay una razón para su triunfo en este tipo de personajes y es porque en la casa que comparte con el director Bart Freundlich suele ser la que da las órdenes. “Mi esposo me dice Business President y se ha autoadjudicado el título de director de alimentación y entretenimiento. Es que en mi casa soy muy mandona”, comenta. “Mi hija tenía problemas con su clase de español y, antes de que me dijera nada, le conseguí a una tutora y le dije cuándo tendría cita con ella. Mi esposo solo rió y dijo que si le pedían algo a Business President, solo era cuestión de horas para que todo estuviera listo”, dice risueña.
Aunque hay muy pocas probabilidades de que Moore logre premios por su actuación en la nueva entrega de The Hunger Games, su nombre se menciona con mucha fuerza por otras dos películas que llegarán pronto a los cines: Maps to the Stars, de David Cronenberg –con la que este año se ganó el Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cannes– y Still Alice, la devastadora historia de una profesora de lingüística que es diagnosticada con Alzheimer.
“Pude hacer esa película porque los productores de The Hunger Games fueron muy generosos conmigo y me dieron tiempo libre aún cuando ya estaba comprometida con ellos. Still Alice es una película muy pequeña, que rodamos en un mes a un costo 4 millones de dólares, pero requirió de una investigación intensa”.
Mooore explica que comenzó hablando con la directora de The Alzheimer’s Association y ésta le puso en contacto con 3 mujeres con las que mantuvo conversaciones via Skype, que estaban en las primeras etapas de la enfermedad. También habló con la directora del departamento del hospital Mount Sinai que se especializa en ese tratamiento. “Me hicieron una prueba y aunque, obviamente, el resultado fue que estaba todo normal se demoraron dos semanas en dármelo. Finalmente, fui a un hospicio en donde había mucha gente cuyas mentes estaban totalmente perdidas o guardaban solo alguna conexión con la realidad; de alguna manera, hice un recorrido completo por todas las etapas de la enfermedad antes de que llegara el momento de convertirme en Alice”, concluye.•
Gabriel@gabrieldelerma.com
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de noviembre de 2014, 1:00 a. m. with the headline "Julianne Moore, fascinada por el poder."