Glen Campbell… I’ll Be Me, emotivo ‘tour’ de despedida
¿Quién es él?, pregunta Glen Campbell viendo antiguas imágenes de filmes caseros. “Ese eres tú, querido”, responde la esposa, Kim, al músico de 78 años de edad, quien fue diagnosticado con Alzheimer en 2011. La sensible escena en la que se aprecian originales tomas de Campbell en su juventud, junto a sus hijos, esposas y cercanos, abre uno de los mejores documentales de 2014 sobre uno de los grandes de la música country pop norteamericana.
El legendario cantante ganador del Premio Grammy por su carrera artística, con éxitos como By The Time I Get To Phoenix, Wichita Lineman, Rhinestone Cowboy, se despide de sus fans en un tour por Norteamérica que el filme documenta.
Pero este entrañable homenaje se enfoca más en el lado íntimo y familiar de un hombre que sobrelleva una dura enfermedad, que causa pérdida de memoria y demencia. ¿En qué mes estamos? ¿En qué estación? ¿Sabe usted el año actual?, pregunta un doctor en la consulta a la que acude Campbell junto a su esposa. El Alzheimer que sufre el artista, y su doloroso signo degenerativo e incurable, es el tema neurálgico del filme.
Hay una gira por hacer. No se tiene certeza de lo que pueda ocurrir, con las manifestaciones impredecibles de la enfermedad. Es un gran reto que Campbell, su esposa y sus hijos Ashley y Cal, que cantan y tocan con él en la banda, asumen con valentía y entusiasmo. Las actuaciones resultan muy emotivas, el músico tiene repentinas lagunas, con la dificultad de recordar el ritmo, curiosamente no la melodía, hace comentarios chistosos sobre sus olvidos, pero la audiencia conoce su enfermedad y lo apoya con enorme cariño.
James Keach realiza este filme muy sincero, agradable y conmovedor, que tiene al final cierto aire de reality show, con un músico y su familia en habitaciones de hoteles bregando con la enfermedad, en una gira que terminó sobrepasando las expectativas, con 151 conciertos. La cinta comienza arriba y termina aún más alto, con la triste y hermosa canción que Glen ha compuesto como despedida, I’m Not Gonna Miss You. El célebre cantante no puede recordar el nombre de sus hijos, no logra encontrar el baño de su propia casa, y en unos años, dolorosamente, no extrañará nada, pero la música –pronostica su esposa– es lo último que Glen Campbell olvidará. •
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de diciembre de 2014, 7:00 a. m. with the headline "Glen Campbell… I’ll Be Me, emotivo ‘tour’ de despedida."