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WISH BOOK: Madre de tres necesita ojo prostético

Joanna Colon-Espino, frente a su casa en West Park. En agosto le extirparon un ojo, y el costo de uno artificial sería de $3,000.
Joanna Colon-Espino, frente a su casa en West Park. En agosto le extirparon un ojo, y el costo de uno artificial sería de $3,000. skaestle@miamiherald.com

En cada una de las batallas que le han afectado la salud a lo largo de los años, Joanna Colón-Espino ha salido adelante a fuerza de optimismo.

Por eso la silla de ruedas está sin usar, los apoyabrazos todavía envueltos en plástico, en su casa de West Park, en Broward. Los médicos le recetaron la silla de ruedas después que le amputaron el cuarto dedo del pie derecho en diciembre.

Días después de la operación, se las arreglaba para caminar por la sala, con el pie cubierto por un yeso.

“No quiero usarla”, dijo Colón-Espino, de 55 años, sobre la silla de ruedas. “No puedo verme en ella”.

Aunque la operación le ha afectado la capacidad de caminar, Colón-Espino todavía puede cuidar de sí misma y de su familia, que incluye a su esposo, Fernando, trabajador de la construcción, y dos hijos, Justin, de 15 años, y Amanda, de 27. Un tercer hijo, Angel Allende, de 32 años, está en la Marina de Estados Unidos, destacado en Jacksonville.

Nacida en el Bronx, Nueva York, ella y su familia se mudaron al sur de la Florida en el 2011, donde recibe beneficios del Seguro Social por discapacidad y sus necesidades médicas están cubiertas por el Medicare.

Durante esta entrevista, Colón-Espino preparaba un pollo para cenar y explicaba que prefería usar un andador en vez de la silla de ruedas cuando toma un autobús municipal hasta Miami Gardens para someterse a diálisis, que tiene que hacerse cada tres semanas. Cada diálisis dura unas tres horas y media, dijo.

A Colón-Espino le diagnosticaron diabetes hace unos 15 años y durante buena parte de su vida ha sufrido de hipertensión. Dice que los riñones comenzaron a fallarle hace unos dos años y cree que la diabetes contribuyó a la amputación del dedo, y a la extirpación de un ojo en agosto.

Cuenta que tenía la retina inflamada y que inicialmente un oftalmólogo la trató con gotas especiales e inyecciones de Avastin, que a veces se usa para tratar problemas de los ojos relacionados con la retinopatía diabética.

La retinopatía se le agravó y perdió la vista de ese ojo, que le quedó inflamado, dijo, y las inyecciones no le hacían nada.

“No podía aguantar el dolor”, dijo.

No podía aguantar el dolor

Joanna Colon-Espino

55 años, deWest Park

Al final, el oftalmólogo la refirió a Thomas Johnson, un cirujano oculoplástico del Sistema de Salud de la Universidad de Miami, conocido como UHealth.

“Cuando vino a verme ya estaba ciega de ese ojo y sufría de mucho dolor”, dijo Johnson. “Tenía endoftalmitis”, una infección del globo ocular.

Aunque Johnson no había tratado regularmente a Colón-Espino, dijo que el problema del ojo probablemente se debía a la diabetes. “Los diabéticos son más susceptibles a las infecciones”, afirmó.

Johnson dijo que los médicos trataron de salvarle el ojo a Colón-Espino. “Ella estaba reacia a que le extirparan el ojo”, dijo, “así que la tratamos con gotas. Pero llegó el momento que sentía mucho dolor y molestia”.

La operación para extirparle el ojo fue en agosto, dijo Johnson.

“Muchas veces, un ojo ciego y que causa dolor llega al punto que los pacientes no lo pueden tolerar”, explicó el paciente.

Colón-Espino dijo que se operó esperando que su Medicare HMO le cubriera el costo del ojo prostético, que es pintado a mano y pudiera decirse que es una obra de arte.

Cuando fue al ocularista para comenzar el proceso de crear y ajustar el ojo artificial, Colón-Espino dijo que se enteró que le iba a costar unos $3,000.

Pero eso es mucho más de lo que puede darse el lujo de pagar. Su deseo es poder tener el ojo prostético, para no tener que cubrir con cinta el lente izquierdo de sus gafas.

Dijo que la cuenca del ojo le ha sanado y ya no le causa dolor, lo que agradece mucho.

“Mi actitud es seguir adelante”, dijo, “porque la vida sigue adelante y no espera por uno”.

Cómo ayudar: El Wish Book trata de ayudar a cientos de familias necesitadas este año. Para donar, puede pagar con seguridad en http://bit.ly/1NgNUZx. Para donar a través de un teléfono móvil, envíe el texto WISH al 41444. Para conocer más información, llame al 305-376-2906 o envíe un correo electrónico a wishbook @MiamiHerald.com. (Los artículos más solicitados son computadoras portátiles y tabletas para la escuela, muebles y furgonetas de acceso especial). Lea más en MiamiHerald.com/wishbook

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de enero de 2016, 7:41 p. m. with the headline "WISH BOOK: Madre de tres necesita ojo prostético."

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