Olga Tañón: pura candela
Vibrante, dinámica y carismática, la llaman la “Mujer de Fuego” porque con su presencia enciende el escenario y prende al público con su poderosa voz e inagotable energía caribeña. Además, Olga Tañón posee la habilidad para interpretar una gran variedad de géneros musicales que van desde la romántica balada pop hasta los ritmos más guapachosos como merengue, salsa, boogaloo y reggaetón.
Con su tremendo currículo y fogosa personalidad, Tañón realizó un estupendo papel en el reality show Yo Soy el Artista, de Telemundo, donde desempeñó con tremendo éxito una doble labor.
“Estoy feliz con los resultados, pues además de ser juez, fui directora de la Academia, y junto con los maestros de canto, preparamos a los chicos para la competencia. Además, tuvimos como profesora de actuación a Laura Flores y de baile al maestro Poty. Esta es una escuela nunca antes vista, con estudios de grabación y difusión internacional. Me encantó participar en este proyecto y en la final se me salía la alegría por los poros”, asegura Tañón con tremendo entusiasmo, pues realmente estos chicos son superprivilegiados, ya que muy pocos pueden decir que han tenido un grupo tan fabuloso de instructores en su carrera.
“Salió gente maravillosa, que uno se pregunta: ¡Wow! ¿dónde estaban metidos? Nuestra filosofía en el programa era conseguir una persona con excelente voz, que aprendiera a defenderse en un escenario. Que lograra caminar de un lado al otro sin tropiezos, que sintiera las canciones y las interpretara con tristeza o alegría y hasta pudiera arrancar a bailarlas”, comenta la boricua, quien se sintió como pez en el agua con sus colegas, pues nunca existió guerra de egos entre los jueces.
“Solo conocía a Fonsi, pero nunca me imaginé que nos fuéramos a llevar tan bien. La pasamos muy chévere contando chistes, pues siempre hubo muy buen ambiente. Aunque teníamos diferencias de opinión, fue genial trabajar con gente tan profesional, que lleva tantos años en la industria”, afirma la cantante, quien acaba de lanzar su más reciente producción discográfica.
“El disco se llama Una mujer y está sensacional porque tengo dúos con Elvis Crespo, Oscar D’ León, Johnny Ventura, Maffio y Fernandito Villalona; hay un tema de amor para cortarse las venas” , dice Tañón, quien nació en Santurce, Puerto Rico, el 13 de abril de 1967.
Es la menor de cuatro hermanos, del matrimonio conformado por José Tañón y Carmen Gloria Ortiz.
“Crecí en una familia muy linda de clase media, trabajadora y muy feliz. Ahora mi padre tiene 93 años, mi madre 63 y llevan más de 53 años de casados. Yo, desde los cuatro añitos, estaba con la ilusión de cantar, y la entrada a la ‘artistiada’ me llegó a los cinco, cuando me aceptaron en un coro. Una vez participé en un concurso de canto y hace poco encontré el video en las redes sociales y lo puse en mi [página] de Facebook, pero si ves las desafinadas que me di. Por eso me identificaba con los muchachos de Yo soy el artista, pues a uno lo atacan los nervios. Esto les enseña que, aunque caigas la primera vez, hay que seguir luchando. Me sucedió a mí ‘pues no di pie con bola’ y mi primera actuación ¡fue un desastre!”, admite la estrella, que se identifica plenamente con sus ex alumnos.
“Los entendía muy bien porque nunca me había parado en un escenario tan majestuoso como el que construyeron en los Estudios Universal. Es inmenso, mide más de 33,000 pies, y a todos nos daba nervios, ¡imagínate a los pobres concursantes! Pero la mayoría lo superaron”, asegura Tañón.
Debutó como cantante con el grupo Las Nenas y, posteriormente, conformó el trío femenino de merengue Chantelle. En 1992 se lanzó como solista con el álbum Sola, que la convirtió en la Reina del Merengue. En 1993 incendió el mercado con el disco Mujer de Fuego, y desde entonces se quedó con el candente apodo.
“Siento que fue una mezcla del título del CD y de verme en la tarima bailando y brincando tanto que me bautizaron la Mujer de Fuego, y me quedé con el sobrenombre, pero prefiero que me llamen Olga Tañón”, confiesa la artista, aunque el título le queda como anillo al dedo, pues la cantante es candela pura, y así lo ha comprobado en producciones como Siente el amor.
“Ese disco incluyó dos éxitos que el público siempre me pide: Es mentiroso y Una noche más”, comenta la cantante, quien también ha incursionado en el género de la balada ranchera.
“En 1996 grabé el LP Nuevos senderos, junto a Marco Antonio Solís. Dos años después, con apoyo del productor Kike Santander, hicimos Te acordarás de mí, Yo por ti y Sobreviviré”, recuerda la intérprete, que regresó a la producción discográfica con el CD Una nueva mujer.
Del 2006 al 2011 sacó al mercado siete álbumes muy exitosos. Y en el 2013 lanzó su sencillo Todo lo que sube baja, a ritmo de merengue-dance, que arrasó en los premios Billboard.
En cuanto a su vida privada, Tañón vivió un fugaz matrimonio con el jugador de béisbol Juan “Igor” González, con quien tuvo a su adorada primogénita, Gabriella. Tras divorciarse del pelotero, se casó con el empresario puertorriqueño Billy Denizard en marzo
del 2002.
“Llevamos 12 años de feliz matrimonio y de ese amor nacieron Indiana Noa e Ian Nahir”, dice llena de orgullo maternal la aclamada Reina del Merengue. •
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de enero de 2015, 7:00 a. m. with the headline "Olga Tañón: pura candela."