Two Days One Night: el filme que podría darle otro Oscar a Marion Cotillard
Sandra (Marion Cotillard) pierde su trabajo en la fábrica, y se desploma psicológicamente. La realidad en su ciudad industrial es parte de la crisis que azota a Bélgica, Europa y el mundo. Ella tiene dos hijos y una casa que mantener, junto a su esposo Manu (Fabrizio Rongione). La estabilidad familiar se viene abajo, sin la contribución de su salario.
Pero tal vez hay una salida, si bien desesperada, en este filme que expresa urgencia desde su título, Deux jours, une nuit. Los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne no solo ponen el dedo en una llaga dolorosa sino que hurgan casi retorcidamente en la herida. Así, sitúan a esta abatida madre de familia ante una delicada tarea que deberá emprender en solo un fin de semana: visitar a cada uno de sus compañeros de trabajo para intentar convencerlos de que voten el lunes a favor de su permanencia en la empresa, lo que significaría para ellos renunciar al beneficio de un pago extra. Sandra necesita desesperadamente el trabajo, pero la idea de pedirles a sus colegas, todos de modesta clase obrera, que declinen un bono de 1,000 euros para que ella pueda conservar su empleo, le resulta difícil y penosa.
Cotillard, ganadora de un Oscar, es excelente como la deprimida y llorosa mujer que intenta mover las fibras del sentimiento social de sus compañeros. Entre dudas, temores, sedantes y recaídas la protagonista lleva a cabo su quimérica empresa. La historia la sigue por un camino de altibajos en que aflora un abanico de tipos humanos. Los directores le añaden obstáculos psicológicos y geográficos a su carrera de convencimiento. En una de las visitas de Sandra, la mera presencia de la esposa del compañero de trabajo es el elemento molesto del diálogo; otra colega se escuda en la puerta de su edificio lo que obliga a la brevedad del espinoso encuentro; en varias viviendas aparecen en el umbral niños pequeños, a quienes vemos como los primeros afectados por la decisión de sus padres.
Este buen filme, que fuera propuesto por Bélgica para los premios Oscar, pareciera sencillo en su lineal y pequeño argumento, pero tiene en realidad una historia muy delicada y compleja. Muestra dos claras posiciones: la solidaridad y el individualismo, pero huye del sentimentalismo, no culpa ni juzga comportamientos. En medio de una crisis hay personas capaces de sacrificarse por otras, es la hermosa utopía que la cinta plantea, con su idea –casi posible– de un colectivismo solidario que conduce a un bienestar menor pero extensivo de todos.•
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de enero de 2015, 7:00 a. m. with the headline "Two Days One Night: el filme que podría darle otro Oscar a Marion Cotillard."