‘10 Cloverfield Lane’, entre géneros y monstruos
En la casa número 10 de la calle Cloverfield hay un sótano con tres personas, dos de ellas asegurándole a la tercera que el mundo afuera se ha acabado. Si el arranque de una historia, resumido en un par de frases, atrapa la curiosidad del espectador, el filme tiene un gran camino adelantado. Es el caso del thriller de monstruos y apocalíptico 10 Cloverfield Lane, del debutante Dan Trachtenberg, con un antecedente lejano en Cloverfield del 2008 y como a esta la produce J. J. Abrams.
Todo el filme gira en torno a un psicológico detalle: si la protagonista (Mary Elizabeth Winstead) al despertar en una extraña celda soterrada tras haber sufrido un accidente de auto, creerá o no en las buenas intenciones del que ha construido este bunker bajo su casa, con luz, agua, comida y hasta juego de monopolio, para sobrevivir posibles cataclismos y contaminación química. Así le dice Howard, este lunático precavido que se muestra oscuro e inquietante (el gran John Goodman), a diferencia del más joven (John Gallagher Jr.), que parece inofensivo y resulta un personaje menos elaborado. El otro punto es si el espectador –no omnisciente– le creerá a su vez a Howard.
La claustrofobia nos embarga en este encierro de tres. Y así pasa buena parte el filme, con la chica, Michelle, forcejeando entre la incredulidad, la sospecha, y finalmente el convencimiento de que algo anda muy mal. Aquí hay un monstruo de verdad, o más de uno, ya lo anuncia la frase del poster: “Los monstruos aparecen de variadas formas”, y esa es la curiosidad del filme, que mezcla en una misma historia, bastante pequeña, géneros y monstruosas criaturas de distintas índoles.
Los tres guionistas de 10 Cloverfield Lane, uno de ellos Damien Chazelle (Whiplash), echan mano a todas las armas dramáticas para mantener palpitante tensión, no sin incluir cierta gracia absurda. No se pierda el detalle de la cortina de ducha con dibujo de un sobrino de Pato Donald y al insólito de Howard, que aún con el cataclismo que debe estar ocurriendo allá arriba, requiere a sus “huéspedes” que coloquen portavasos y mantel cuando se sientan a cenar, para no estropear su mesa familiar.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de abril de 2016, 8:20 a. m. with the headline "‘10 Cloverfield Lane’, entre géneros y monstruos."