‘My Big Night’, cargante y delirante
Esta gran noche que viene de España, de la mano de Álex de la Iglesia, es una verdadera locura, cargante, estrafalaria. El filme que tiene como figura estelar a una leyenda de la canción, Raphael, es, en otras palabras, un gran desmadre de escenas absurdas que se suceden ante nuestros ojos como imparable tiovivo. Pero la fiesta no resulta todo lo divertida y entretenida que promete en la entrada. Le falta fineza, sosiego y gracia – no de la burda- a este burbujeante mejunje de situaciones y gags que se me ha hecho – al menos a mí- difícil de tragar.
Sin embargo, la idea es magnífica. En un plató televisivo con mucha presencia, lleno de luces, ritmo, música, tramoya, bailarines, cantantes, público, mesas y manjares exquisitos – todo de utilería- , se fabrica - y adelanta meses antes- la gran gala de Nochevieja. Esto no es Gran Hermano, es Gran Engaño. La falsedad del espectáculo se refuerza con la presencia “feliz” de un montón de figurantes disfrazados de público de lujo, pagados por reír a carcajadas y tomar champán y comida de plástico. Entre ellos -– muchos grandes de la pantalla española- hay una chica, Paloma (maravillosa Blanca Suárez), bella pero gafe – perdonar la palabra impronunciable-, sentada junto a nuestro protagonista José (Pepón Nieto), un tipo ordinario, desempleado y con una madre incendiaria, que por demás le ha tocado la silla de la mala suerte.
A cada rato hacen su escándalo particular, dentro y fuera de “bambalinas” un par de presentadores tan exagerados y virulentos – ella (Carolina Bang); él (Hugo Silva) - que desbordan la caricatura que son todos. Situaciones y personajes, como el gran desalmado Divo de la gran noche, Alphonso – con ph de Raphael, lo mejor de este show-, su hijo ruso adoptado (Carlos Areces), y una joven estrella, el galán sexo adicto de melena rubia (muy bien Mario Casas), terminan de apuntillar el letrero de “mundillo basura”. Mientras afuera del edificio, en el mundo real, se están matando en violenta manifestación contra la cadena, subtrama que no aporta, recarga.
De la Iglesia vuelve a hacer derroche de un barroquismo coral, atiborrado de extravagancia, ritmo y caos; un delirante teatro grotesco y deshumanizado que ya vimos – mejor- en Las Brujas de Zugarramurdi.
El filme podrá verse en el Teatro Tower del MDC, Coral Gables Art Cinema, O Cinema Miami Beach y Hollywood Cinema Paradiso.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de abril de 2016, 6:43 a. m. with the headline "‘My Big Night’, cargante y delirante."