El filme ‘Louder than Bombs’, con sabor a tragedia existencial
Lo nuevo del director danés Joachim Trier (Oslo, August 31st) es este drama hablado en inglés y con un elenco internacional de conocidos actores. Los protagonistas son un padre y dos hijos, familia quebrada por la muerte, años atrás, de la madre y fotógrafa de guerra Isabelle Reed (Isabelle Huppert). El filme introduce su historia con un acontecimiento feliz: el nacimiento de un bebé del hijo mayor Jonah (Jesse Eisenberg). El padre viudo (Gabriel Bryne), de alguna manera también se ha compensado del dolor con su amiga (Amy Ryan). Pero el adolescente Conrad carga por dentro toda la frustración de la ausencia de una madre, y ahora el conflicto gira a su alrededor. Su personaje, interpretado por el joven talento Devin Druid, es un chico demonio en crisis, perdido en las tinieblas de sus sentimientos, en el proceso de asimilar un golpe duro a temprana edad.
Una exposición retrospectiva dedicada a la famosa fotógrafa en sus viajes a zonas en guerra, junto a un periodista de The New York Times (David Strathairn), está a punto de descubrir al mundo, y especialmente a Conrad, una amarga verdad. Para poner las cosas peores en el tortuoso retrato familiar, el nuevo evento desentierra sentimientos y destapa secretos inconfesados. El director, y su coguionista Eskil Vogt, insisten en embrollar la narración con una variedad de recursos expresivos: el universo visual de un videojuego, continuos flashbacks, una secuencia contada con dos puntos de vista y las presuntuosas elucubraciones literarias del chico, todo lo cual no acaba de cuajar en un producto dramático que despierte sensaciones y avive el interés. El amor es más fuerte que las bombas –su título en castellano– es un filme oscuro y recargado, y nos deja un amargo sabor a tragedia existencial que sigue pesando más.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de abril de 2016, 2:01 p. m. with the headline "El filme ‘Louder than Bombs’, con sabor a tragedia existencial."