‘MalSon’ se presentó por fin en Miami
Después de un intento abortado en febrero de este año, el tan esperado MalSon del grupo cubano DanzAbierta se presentó por fin el jueves pasado en el Mid-Stage del Miami-Dade County Auditorium como parte del programa CUBAAHORA: the Next Generation, organizado por el Centro Cultural Español, y con el apoyo de la Copperbridge Foundation.
DanzAbierta (dos palabras combinadas en un solo nombre) es una de las compañías de danza moderna más reconocidas de Cuba. Fue fundada en 1988 por Marianela Boán (ahora directora de la Compañía Nacional de Danza Contemporanea de la Republica Dominicana) y se hizo famosa por su manera de hacer identificada como “danza contaminada”, con montajes enriquecidos con aportes de todo tipo y de otras muchas disciplinas artísticas.
El grupo, bajo la dirección de Guido Gali, debutó en Estados Unidos en 2011 en el Jacob’s Pillow Dance Festival y se presentó por primera vez en Miami en septiembre de 2014 con Showroom (una obra posterior a MalSon) en The Light Box del Goldman Warehouse.
MalSon tuvo su estreno original en La Habana hace ya unos ocho años y llega al sur de la Florida precedida de premios y elogios.
Esta es una propuesta “hecha en Cuba” de danza-teatro minimalista de estilo centroeuropeo que es producto de la sensibilidad de la coreógrafa española Susana Pous (incorporada al grupo desde 2006) y de su afecto manifiesto hacia Cuba y su gente.
La música original y las grabaciones en video que se utilizan a lo largo de la obra son del músico cubano X Alfonso, pero se incluyen también la canción bolero Tú no sospechas, de Marta Valdés y un poco de son a cargo de El Jilguero de Cienfuegos. Los diseños son de Gali y la propia Pous.
Hay que reseñar que MalSon es un logro artístico a la altura de las espectativas y un montaje de realización impecable en el que todos los componentes (música, coreografía, diseños, actuaciones) se enlazan en armonía con pulcritud prodigiosa.
Es también un ejercicio sofisticado (siempre elegante, a veces divertido) que se define por el distanciamiento con el que aborda el estado anímico de sus personajes, por su repetitivo trazo coreográfico y por la esencia nostálgica de su reprimida contemporaneidad.
Curiosamente, incluso si el espectador no está familiarizado con la realidad cubana, es fácil predecir como termina porque malson (la palabra) significa pesadilla en catalán (o lo que es decir, un sueño desagradable) pero MalSon (la obra) prefiere ser una aproximación nada angustiosa que ilustra conflictos y evade desenlaces, lo que prepara a los espectadores para un final abierto.
Definitivamente, acontecimientos recientes ajenos a la obra le han dado otro significado a la acción de sentarse en el Malecón a contemplar el mar. Hoy en día, podría argumentarse que las criaturas que habitan MalSon acaban acurrucándose embelesadas esperando la llegada de un crucero.
Los cinco excelentes bailarines que interpretan estos personajes algo buñuelianos (confinados en tiempo y espacio), un poco almodovarianos (a punto de un ataque de nervios) y parientes cercanos de Pina Bausch, logran proyectar sus personalidades carismáticas en un atractivo juego de réplicas y contrarréplicas donde es evidente que han sido dirigidos con un esmero casi maternal.
Como la pareja maniquí vestida de negro, los bellísimos Diana Columbié y Gabriel Méndez resultan idóneos para encarnar personajes privilegiados versados en el arte del disfrute masoquista de un romanticismo con discurso ilusorio.
Como la pareja algo más susceptible a explorar opciones, los atractivos Taimi Ramírez y Abel Rojo son convincentes encarnando con vulnerabilidad aprensiva las luces y sombras del azote existencial ya interiorizado como recurso de supervivencia.
En el papel de la mujer sola que se entrega, sufre y se recupera, la espléndida Maylin Castillo ofrece una caracterización de entretenida hipergestualidad cubana donde canta, baila, grita, se transforma en caricatura herida, se deja manipular y se rebela, mientras se adueña paso a paso de MalSon y lo convierte en su propio vehículo estelar.
La actuación de Castillo es la carta de triunfo de MalSon y la garantía de un impacto directo al corazón, la razón y las entrañas de los espectadores.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de mayo de 2016, 1:00 a. m. with the headline "‘MalSon’ se presentó por fin en Miami."