Núria Espert recibe el premio Princesa de Asturias
La actriz y directora Núria Espert, obtuvo hoy el Premio Princesa de Asturias de las Artes por ser una de las más eminentes figuras de la escena mundial tras una extensa carrera en la que ha recuperado y dado continuidad a la gran tradición del teatro español.
El jurado incidió además en que esta tarea la ha desarrollado tanto en lengua castellana como en catalán y en que ha proyectado internacionalmente la literatura y la creación teatral hispana, clásica y contemporánea, “a lo largo de una dilatada y rica carrera que la ha conducido al triunfo en escenarios de todo el mundo”.
“Su teatro se caracteriza por la fidelidad a los ideales y aspiraciones del humanismo y ha estado siempre al servicio de la poesía y de la esencia de la escritura dramática”, añade el acta.
La candidatura de Espert (Hospitalet de Llobregat, 1935) había sido propuesta desde el Teatro Real de Madrid y el Teatre Lliure de Barcelona y se impuso en las últimas votaciones a las del artista estadounidense James Turrell y del estonio Arvo Pärt, así como de los músicos John Williams y Ennio Morricone.
Actriz, directora teatral y escenógrafa, Espert ha hecho suyos los personajes más míticos del repertorio nacional e internacional, desde La Celestina a Bernarda Alba y de Medea a Salomé tras compaginar desde joven su formación en música e idiomas con actuaciones de aficionada.
La actriz se mostró “muy feliz” y “excitada” por este reconocimiento que, en su opinión hace justicia al teatro, “medio olvidado” hasta ahora en estos galardones.
“Me he acordado de Woody Allen, de (Francis Ford) Coppola, de nuestros maravillosos cantantes de ópera, me emocionó mucho cuando lo recibieron, o nuestros grandes escultores. He pensado en la gente que me ha gustado y conmovido que lo ha recibido antes”, dijo mientras se prepara para iniciar los ensayos de Incendios, de Wajdi Mouawad, dirigida por Mario Gas.
Espert, que en su larga trayectoria ha hecho suyo el gran repertorio nacional e internacional, desde O'Neill a Shakespeare, Lorca, Lope, Brecht, Calderón, Valle Inclán o Sartre, no se ve capaz de elegir uno solo de esos trabajos y destaca ante todo un sentimiento de agradecimiento.
“Ha habido muchísimos personajes y obras clave, pero he tenido mucha ayuda, eso no se hace solo. Ha habido muchas casualidades y gente que ha llegado en un momento oportuno a mi vida y a mi carrera. Siento mucho agradecimiento porque debo mucho a mucha gente”, aseguró.
A sus 80 años, esta mujer total del teatro mantiene vivo el amor por su oficio, en el que debutó con apenas 15 años.
“Sigo activa por amor a lo que hago”, dijo. “Por lo viva que me siento cuando lo hago, y porque creo que me dedico a lo más hermoso que se puede dedicar una persona, que es el mundo de la cultura, un árbol frondoso lleno de pájaros y flores maravillosas. Pertenecer a ese mundo es un privilegio”.
Espert llegó al teatro profesional en Barcelona a los 17 años como sustituta de Elvira Noriega en Medea y fue la primera mujer que interpretó el papel de Hamlet en España y que sacó los textos de Jean Paul Sartre de los pequeños círculos de teatro de cámara.
En 1969 Espert vio como, tras su estreno en Barcelona y en el Festival de Belgrado, la censura prohibió la gira programada de Las criadas, de Genet, una situación que se repitió con Yerma, de Federico García Lorca, que no pudo representar hasta 1971.
Esta obra se convirtió en su producción más emblemática con la que recorrió escenarios de todo el mundo y en 1979 asumió, por dos temporadas, la dirección del entonces recién creado Centro Dramático Nacional (CDN) y de la programación del Teatro María Guerrero, que se nutrió exclusivamente de autores españoles.
En 1986 comenzó a ejercer además como directora de escena en producciones teatrales y óperas como Madama Butterfly, Electra, Rigoletto, Carmen o Turandot.
Con el cambio de milenio Espert no paró de trabajar. Dirigió la ópera Tosca en el Teatro Real, protagonizó la versión de La Celestina del canadiense Robert Lepage en el Teatre Lliure y continúa activa a sus ochenta años tanto como para desdoblarse en tres papeles durante la interpretación de La violación de Lucrecia en el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá (FITB).
Al igual que los otros siete premios que concede la Fundación Princesa de Asturias, el galardón, que será entregado durante una ceremonia en el Teatro Campoamor de Oviedo el próximo octubre, está dotado con la reproducción de una escultura diseñada por Joan Miró, 50,000 euros ($56,902 dólares), un diploma y una insignia.
El pasado año el galardón recayó en el cineasta estadounidense Francis Ford Coppola después que en las ediciones anteriores fueran galardonados los arquitectos Frank Gehry y Rafael Moneo y el también director de cine Michael Haneke, que se sumaron así a una nómina de la que forman parte Norman Foster, Woody Allen, Paco de Lucía, Vittorio Gassmann, Bob Dylan y Óscar Niemeyer.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de mayo de 2016, 2:40 p. m. with the headline "Núria Espert recibe el premio Princesa de Asturias."