¿El mejor café? El colombiano
“Desde que sembramos la semilla hasta el primer fruto de café tardamos dos años”, dice la señal de la hacienda San Alberto, en Buenavista, en el Eje Cafetero de Colombia.
Eso demuestra la intensiva labor de estos cultivos que no producen la misma cantidad de dinero de aquellos que están prohibidos, pero son tan exquisitos sus productos y de tan gran valor social que los apreciamos mucho más.
Claro que sabemos que el café viene del Africa, pero Colombia lo ha adoptado con mucha intensidad, por su excelente clima para este cultivo, que también comparte con México y Brasil principalmente, y en menor medida con Costa Rica, Jamaica, Cuba y hasta Estados Unidos. Se cultiva a 1,300 o 2,000 metros de altura y sus plantaciones ocupan más de un millón de hectáreas.
Viajamos al Eje Cafetero invitados por Claudia Guevara, representante del Parque del Café, en el Quindío, en noviembre del 2015. Era una época deliciosa esa vez, porque no llovió, aunque se supone que fuera tiempo de lluvia, y a ratos se veía medio nublado con avistadas del sol. Descendimos de un avión de Spirit, en el aeropuerto El Edén, en Armenia.
Fuimos muy pronto al Parque del Café, patrocinado por los cultivadores de esa planta que nos da el aromático brebaje. Este fue fundado en 1995 por la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, y el Comité Departamental de Cafeteros del Quindío; y pertenece a la Fundación Parque de la Cultura Cafetera. Sin ánimo de lucro, está destinado a la preservación del patrimonio cultural e histórico del café en Colombia, del que tienen un museo en ese parque.
Estuvimos recorriendo desde Armenia, en el Quindío, a Manizales, en Caldas, y pasando por Pereira. Por allí está la Autopista del Café, que ha ayudado a los cafeteros en toda la región al mejorar las comunicaciones. Los colombianos de esa zona, llamados paisa, son bien simpáticos. Nos quedamos muy impresionados con la hospitalidad de la montaña y los hermosos paisajes, pero también con el esmero con que nos preparaban el café y las lecciones que nos daban. Están orgullosos de su región y su cultura. Y no me puedo olvidar a la hora de comer de la cazuela o bandeja paisa, con todo lo que da la región, plátano maduro, frijoles, arroz, aguacate, huevos fritos, carne molida, chorizo, chicharrón y arepas.
En los cafetales tienen un sistema de degustación del café parecido a la cata de los vinos, los aceites y otros cultivos. Cada plantación se complace en presentarnos una visión diferente de su producto. Descubrimos que el café recién molido, fresco, no necesita azúcar, no es ácido, ni amargo, es delicioso al paladar.
Sabemos que el café es originario de Etiopía, pero su cultivo se ha extendido al mundo entero en las zonas tropicales y subtropicales. Pero Colombia tiene gran prestigio en el mundo y se exporta mucho a Estados Unidos, y al Japón, donde por ejemplo, importan variedades especiales y costosas, llevando el aroma de café de ese gran país, a todas partes, por las auténticas variedades y su exquisito sabor. Finlandia es el mayor consumidor de café y le sigue Noruega. Pero es en Suecia donde importan más café colombiano, y en Alemania, y los Países Bajos. A nivel mundial, Colombia es el primer país productor de café, y el mayor productor de café suave en el mundo. Y ya tiene el membrete de Denominación de Origen, desde 2005 en el propio país, y en la Unión Europea desde 2007 una Indicación Geográfica o IG.
Hoy día es la base de las reuniones en los salones de recreo de las oficinas, en los cafés en España, y en todo el mundo hispano, cuyos establecimientos derivaron el nombre del brebaje. En Turquía existió la primera tienda de café en 1475. En Oxford, Inglaterra, fue la primera tienda de Europa en el siglo XVII, cuando probablemente también llegó a Colombia. Hay la leyenda de que expandió su cultivo un sacerdote en el siglo XIX, Francisco Romero, que ponía de penitencia en las confesiones sembrar café.
Estuvimos en la finca de Café La Morelia, en Armenia, donde hay semilleros diversos y empleadas que nos muestran las diversas cafeteras y el modo de hacer bien el café. No se debe quemar, para que no le surja el ácido, la idea es que sea una especie de infusión, incluyendo el que se hace tipo expreso, o el llamado café cubano, que es muy fuerte y espeso. Porque hay diferentes formas de preparar el café.
En La Morelia aprendimos que todos los subproductos del café sirven para algo, por ejemplo las cascarillas, para extraer té, y las cascarillas secas: para combustible, exfoliante para la piel, fertilizante, etc. Y hay variedades principales de los granos de café con sus propiedades, que son: la especie Arábiga, la más producida en el mundo, que incluye una variedad llamada geisha, muy apreciada; la Robusta, que tiene mayor proporción de cafeína y viene de Uganda, con un 25 por ciento de producción en el mundo, y la Libérica especial, que solo tiene un 2 por ciento de producción. Algunas de estas no son importadas en Miami, por el alto costo, se nos informó.
En el cafetal San Alberto pudimos subir una loma altísima en un jeep que es el que recorre todas esas montañas. Los Jeep Willis norteamericanos de la época de la Segunda Guerra Mundial pueden verse por todas partes, y de ahí la palabra Yipao, porque los llenan de cosas. Al llegar a lo alto pudimos tocar los granos de café de color rojo en las plantas. Apreciamos las diferentes plantas de variedades de café en los tiestos, antes de ser trasladadas a los surcos, y reconocimos los sabores y las variedades de los granos antes de pasar por el proceso de la molienda en el laboratorio. Hay granos de muchos colores y sabores.
Donde se da el café, también se da la mata de plátano y hay flores bellísimas todo alrededor. Pero lo más impresionante son las vistas. Por eso el ecoturismo florece allí, porque se han fabricado además unas casas fincas en toda la zona que albergan a los viajeros con todas las facilidades.
Disfrutar de los aires de montaña con el aroma del café es uno de los placeres que recordaré en cualquier lugar de Miami donde tomemos el cafecito colombiano.
olconnor@bellsouth.net
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de septiembre de 2016, 6:13 p. m. with the headline "¿El mejor café? El colombiano."