El nuevo orden mundial y el fin de una era
Richard Haass ha sido presidente del Council on Foreign Relations, CFR, por más de 13 años. De 1989 a 1993 fue asistente especial del presidente de Estados Unidos George H.W. Bush, y ayudó a desarrollar y explicar la política de la Operación Desert Shield y la Operación Desert Storm, durante la Guerra de Irak.
Haass acaba de publicar A World in Disarray: American Foreign Policy and the Crisis of the Old Order (Un mundo en caos: la política exterior norteamericana y la crisis del antiguo orden). Eduardo Padrón, presidente del Miami Dade College, MDC, lo presentó, durante un almuerzo al que asistimos la semana pasada, para que nos diera su versión actual del estado mundial y explicara el mensaje de su libro.
El CFR, fundado en 1921, ha sido considerado en el pasado por algunos “conspiracionistas” como un conciliábulo de operaciones secretas, para dominar el dinero del mundo. Promueve la globalización y el comercio libre, que se reduzcan las regulaciones financieras en las corporaciones transnacionales, y se defiendan agrupaciones como NAFTA y la Unión Europea. No se supone que sea partidista, pero estas recomendaciones no están muy en consonancia con la política del gobierno norteamericano actual.
Ese antiguo orden de que habla Haass no es otro que aquel del que he escrito antes, en 1995, en una columna donde hablaba sobre “El Nuevo Orden Mundial”. En aquella época, después de la Guerra Fría, se discutía mucho esa teoría, a la que ahora se refiere Haass, como una estructura interrelacionada donde Estados Unidos sería guardián de la paz.
The New World Order, es el título de un libro de H.G. Wells, de 1940, que promueve un mundo unido; se explica en Megatrends 2000, de John Naisbitt (1990); fue aprovechado como consigna por George Bush, para defender su Guerra del Golfo en 1991; y luego, utilizado, en ese mismo año, como título y tema del libro de Pat Robertson, director de la ultraderechista Coalición Cristiana. Cada uno le había dado contenido a la frase para sus propios fines.
Del modo en que se han desarrollado las cosas, más de 25 años después del final de la Guerra Fría, hay un rechazo ultranacionalista a las ideas proglobalistas en todas las naciones importantes del Occidente. Excepto entre los guerreros islámicos que aspiran a gobernar ese orden mundial según sus creencias y principios.
Haass comienza el prefacio a su nuevo libro advirtiendo que lo escribió antes de la campaña presidencial de 2016, la cual demostró las grandes divisiones de pensamiento en la sociedad norteamericana, puntos de vista divergentes de largo tiempo atrás y muy profundos.
Es que hubo antes ya el concepto de “America First”, del que tanto habla Donald Trump. Era una organización antes de la Segunda Guerra Mundial, de 1939, a la que pertenecía Charles Lindbergh. No es una nueva filosofía. El resultado de las elecciones favorece la idea de que nuestros problemas económicos se basan en el libre comercio, la globalización y la inmigración, escribe Haass, y dudas crecientes acerca de los costos, en relación con los beneficios, de lo que Estados Unidos ha estado haciendo en el extranjero. Esto incluye las guerras en el Oriente Medio y el apoyo de aliados en Europa y Asia. “Es significativo que Donald Trump, el candidato triunfante, haya pedido poner a ‘America First’ ”, dice.
En sus palabras en MDC, Haass afirmó que los robots serán los que asuman nuestros trabajos, no los inmigrantes, y que de hecho las cifras de nuestro desempleo son muy bajas. Por otra parte, los problemas de Fannie Mae y Freddie Mac, que causaron en parte la recesión en Estados Unidos, no tuvieron nada que ver con las relaciones internacionales.
El libro concluye con un análisis de la situación en Estados Unidos, que él también denomina “A Country in Disarray”. Pero lo que no podemos obviar es la conciencia de que una era histórica termina y otra era comienza.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de marzo de 2017, 7:23 p. m. with the headline "El nuevo orden mundial y el fin de una era."