Las dos reinas de España
Los reyes son una reliquia de tiempos pasados que hoy día no tienen razón de ser, ya que están basados en la herencia biológica, sanguínea, territorial, y no en la inteligencia, ni la sabiduría. Son de la época en que no existía la democracia, ni la tecnología, y mucho menos la Internet. Tampoco existían los fenómenos de las redes sociales llamados virales, que millones pueden ver lo que pasó en menos de 24 horas, como sucedió el domingo de Pascua entre las dos Reinas de España.
Parecía como que la Reina actual Letizia no quería que sus hijas se fotografiaran con su suegra, la Reina Madre, Sofía. Toda clase de especulaciones surgieron entre los medios de prensa y el público en la Internet. Pero ya todo está arreglado, con nuevos encuentros felices frente a las cámaras, porque la vida de los reyes es figurar.
El Rey de España, Felipe VI, da la magnífica casualidad que es un gobernante ideal. Es inteligente, educado, fino, simpático, pero no puede legalmente gobernar mucho. Más bien solo representar. No puede decidir mucho. Solo puede amonestar, aconsejar, presidir, pero no mandar. Ya que las leyes en Europa han ido dejando a los reyes con funciones solo representativas. Y lo mismo les pasa a sus consortes, o peor, porque esas o esos ni siquiera tienen voz.
Claro que nos encantan los cuentos de los reyes. Y yo siempre veo las historias de la Emperatriz Victoria, de Isabel la Católica, y las de la primera y la segunda Isabel de Inglaterra, que parece eterna. Porque son como los cuentos de hadas. Y aún hoy las reinas y reyes de todas partes del mundo que sobreviven tratan de portarse muy bien, aunque a veces cometen traspiés y se los perdonamos.
Es lo que sucedió con el Príncipe de Gales, Charles, cuando le pillaron la llamada telefónica con su amante Camila, aún estando casados, pero con otras personas, y él hablándole de sus partes íntimas. Y, sin embargo, lo dejaron casarse con la divorciada Camila, después de muerta Lady Di. ¿Qué le iban a hacer?
En España todos salieron a defender a la Reina Sofía. Y hasta las periodistas de “El País” explican en video que la Reina Letizia sabe muy bien que se podrían ver las imágenes a tiempo lento en video, y ella tiene que aparecer perfecta en todo momento. Y en otro periódico comentan que Letizia le dijo a Sofía “Estamos trabajando, ahora no”, pero que Sofía siempre es Reina, porque para ella no es un trabajo, “es su vida”, pero para Letizia sí.
Como otras reinas, o aspirantes a reinas de Europa actualmente, Letizia es plebeya. Y ninguna de estas plebeyas tiene en realidad lo que hay que tener para procrear herederos reales, es decir, que tengan la sangre, los genes correctos.
Y Sofía, siempre fue considerada Alteza Real, aunque sus padres no fueran reyes y su familia estuviera muchas veces fuera de Grecia, por las guerras. La familia de Juan Carlos también estaba fuera, en Suiza, él pertenecía a una familia destronada por la República Española. Y cuando el Generalísimo Francisco Franco escogió a Juan Carlos, se saltó al padre, que era el verdadero heredero, Juan de Borbón y Battenberg, jefe de la Casa Real Española en el exilio, por lo que ahí ya se pifió en algo la legitimidad real.
Algunos dicen que Felipe amenazó con renunciar a la corona si no le dejaban casarse con Letizia, ya que le habían prohibido otros tantos matrimonios posibles anteriormente. Ahora está pagando las consecuencias, porque quizás la suegra nunca aceptó a la nuera. Es igual que en cualquier familia burguesa, o campesina.
Las he visto de cerca a las dos. Hablé con la Reina Sofía en Miami, en la Torre de la Libertad, cuando se inauguró la nueva sede del Centro Cultural Español. Le comenté precisamente de sus nietos, con quienes aparece en las fotos de las revistas. También he visto a la Reina Letizia con su esposo, cuando él era Su Alteza Real Príncipe de Asturias, y habló en la trigésima edición de la Feria del Libro de Miami del Miami Dade College, en 2013. Ella se sentó en la misma fila mía y no dijo palabra.
Le tengo compasión a Letizia. Tiene que ser reconocida por vestirse bien, mantenerse delgada, con la cara estirada y muy bien peinada, pero tiene que esconder lo que piensa. Cuando habla, nadie se hace eco de sus palabras, y con un solo gesto ha sido acribillada en España. No creo que es justo, quizás la siento un poco como ex colega. Hay que recapacitar y darle más importancia a otros eventos mucho más peligrosos y serios que están pasando ahora mismo en la Península. Que dejen a las pobres Reinas tranquilas, que bastante tienen con tener que ser Reinas hoy día.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de abril de 2018 a las 10:00 a. m. con el titular "Las dos reinas de España."