¿LATINO O HISPANO?(Primera parte: preferencias)
En este Día de la Hispanidad, mexicanos, cubanos, colombianos, dominicanos, en fin, todos los hispanohablantes que viven en Miami y en el mundo entero, celebran la fecha del descubrimiento por Cristóbal Colón de lo que al principio se creyó que era la India.
La paradoja es que ese descubrimiento se convirtió en conquista y la conquista en colonización. ¿Por qué entonces celebrar una fecha que recuerda la violencia que implicó esa interrelación de los españoles con este continente que después se llamaría América?
¿Será por eso que los hispano hablantes, sobre todo los de California, prefieren llamarse latinos? ¿Que de hecho hayan insistido, como mayoría que son los inmigrantes procedentes de México, en que el Museo que se busca levantar en Washington se llame Museo Latino? Existe la asociación The Friends of the National Museum of the American Latino, Inc. que ha puesto en marcha una campaña de apoyo para “honrar la herencia y la historia hispana, con la creación de un Museo Nacional del Latino Americano”, dice un reportaje de este año del periódico digital Tú Decides.
Y hace un año se reportaba en La Opinión, de Los Ángeles: “Mientras la construcción del primer Museo Afroamericano en Washington DC avanza con rapidez, para su inauguración en el 2015, el Museo Latino no reporta avances significativos en el Congreso. Y es por ello que el próximo año se intensificará la recaudación de fondos, esperando renovar la atención de los legisladores”.
Por eso he hecho una encuesta entre historiadores, leído artículos sobre el tema, para averiguar el porqué de estas preferencias por el nombre “latino”. Raúl Chao expresa que “el deseo de los mexicanos de desasociarse por completo de España los hace preferir llamarse latinos y no hispanos. Este rechazo de todo lo español posiblemente data desde la época de la conquista, cuando Cortés humilló al poderoso imperio azteca con sólo un puñado de hombres”.
También piensa en las imágenes del odio al español. “En todos los murales de Diego Rivera, Cortés aparece como un sujeto feísimo de piernas flacas y rodillas abultadas (en una época en que los hombres orgullosamente se jactaban de sus piernas atléticas), y con cara de imbécil”, afirma Chao. “Los españoles para los mexicanos son ‘gachupines’, una designación despectiva de origen confuso que ya en el siglo XVI se utilizaba para separar los hispano-parlantes ‘advenedizos’ (intrusos, arrogantes, nacidos en la península) de los ‘criollos’, que hablaban castellano pero habían nacido en México”.
Otro punto de vista lo expone un académico de la Lengua en Estados Unidos, el doctor Marcos Antonio Ramos. “Nuestra Academia Norteamericana de la Lengua correspondiente de la RAE [Real Academia Española] prefiere ‘hispanounidenses’ para aquellos hispanos que se han asentado permanentemente aquí”, informa Ramos. “Considero que también nos pueden seguir identificando como hispanos. La palabra latino, que han utilizado muchos, tiene su origen en la forma con que nos identifican muchos anglos”.
“En algunos casos los californianos han sido identificados como chicanos o han insistido en su origen mexicano. Mucho depende de la familia, y de la fecha de llegada de la misma”, opina Ramos. “Algunos no quieren identificarse con otras culturas y etnias hispanas. Muchos de otros orígenes hacen lo mismo”.
Ramos considera que el nombre de hispanos lo prefieren frecuentemente quienes hacen énfasis en su origen español. Y piensa que esto “no puede generalizarse, porque depende de la tradición familiar. Será necesario aceptar la variedad de formas de identificación cultural o étnica. Esas cosas no se decretan”. •
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de octubre de 2014, 8:00 a. m. with the headline "¿LATINO O HISPANO?(Primera parte: preferencias)."